Opinión

Contundente expresión

Fuente: Globovisión
Cuatro F
Escrito por Cuatro F

Por: Francisco Rangel Gómez

A pesar del miedo infundado, de la crisis económica a la que nos han inducido, de las amenazas a los comerciantes y a sus familias, del terrorismo al que nos han sometido, el Pueblo Venezolano salió a votar, a ejercer su derecho, a elegir vivir en paz; darle una oportunidad al diálogo verdadero, el que ya se hace imperante si queremos rescatar nuestra esencia y volver a ser lo que realmente somos, un Pueblo pacífico y pujante.

Salimos a la calle, estuvimos en los centros de votación, esperamos nuestro turno, votamos y todo en santa paz; desde temprano se manifestó la voluntad de quienes creemos en Venezuela y apostamos al desarrollo que solamente unidos lograremos. Los tiempos políticos están marcados en un calendario electoral, fuera de ellos no somos rojos ni blancos, somos un inmenso tricolor que debe conducir hacia la misma dirección.

Vivimos un simulacro y un proceso electoral hechos bajo parámetros legales, de la mano con las instituciones, el Consejo Nacional Electoral (recordando a los de la memoria corta y selectiva que es el mismo que reconoció la victoria de la AN en diciembre de 2015) fue como siempre velador y acompañante en las elecciones que nuevamente convocaron a todo el padrón electoral para elegir a los Constituyentistas que a partir de esta semana debatirán nuestra Carta Magna. A través del CNE se hace oficial una consulta popular y se fortalece nuestra democracia participativa y protagónica.

Al contrario que la oposición, la data de las votaciones del domingo 30 quedarán registradas, los números totalizados y la voluntad de los Venezolanos expresada en un sistema inviolable. En ningún centro de votación tuvimos tambores llenos de gasolina para depositar ahí los cuadernos y hacer como el oposicionismo una gran fogata que queme la evidencia que más tarde se anuncia como exitosa sin ninguna prueba; así se achacan una victoria y un poder que aseguran “les otorgó el Pueblo” y en ese contexto seguir ejerciendo libremente la violencia que hasta ahora ha ocasionado al menos 90 muertos.

Señores de la ultraderecha: la política cambió… el Pueblo que ustedes ‘representaban’ hoy participa activamente y toma las decisiones que nos señalan el camino. Ese Pueblo que dejó de ser el tonto útil de aquel bipartidismo se expresó, cansado del terror, de la sangre derramada, de las calles destruidas, de los bienes públicos destrozados, de los semáforos y árboles en el piso y pidió a los violentos detener esta ola de desmanes porque queremos vivir en paz.

La decisión la tomó el Pueblo Venezolano, y no serán unos pocos los que pretendan amedrentarnos siguiendo el juego a la guerra que ha quemado gente viva en un acto de barbarie sin precedentes en este país bendito. Prevalecerá la voluntad expresada el 30 de julio, vamos a un gran diálogo nacional donde tendrán que sentarse en la misma mesa del Gobierno sí o sí. Porque esta vez sí es un mandato popular expreso.

Ahora el Pueblo tendrá un representante, un vocero incluso por municipio y por sector (incluyendo empresarios privados, agricultores, adultos mayores, personas con discapacidad), que será quien alce la voz por nuestros derechos en el Hemiciclo del Palacio Federal Legislativo. Se acabó la etapa de tolerar el odio oposicionista, al que el Pueblo le dio un parao definitivo y contundente.

Una vez más, Gloria al Bravo Pueblo Venezolano por el ejemplo democrático que dio ante el mundo, por la voluntad de conquistar la paz y la concordia, por la demostración perfecta de que somos mayoría los Patriotas que no nos vamos a rendir en la búsqueda permanente de consolidar la Patria Potencia que para serlo contamos con todas las herramientas, la más importante, un Pueblo noble, trabajador y consciente.