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¿Las manos te sudan? Puede tratarse de hiperhidrosis

fuente:; msn.com
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Escrito por piag1211

En términos sencillos y directos la hiperhidrosis es la producción excesiva de sudor cuyo origen se encuentra en el funcionamiento inadecuado del sistema nervioso autónomo.

Esta función del sistema nervioso consiste en recibir y procesar la información proveniente del medio interno (vísceras) para enviar instrucciones de respuesta a los músculos, glándulas y vasos sanguíneos.

Fiebres que preocupan

Si se produce un exceso en la producción de señales, la respuesta será también desproporcionada; manchas de sudor tu camisa, hay gotas de sudor en tu frente y las manos se mantienen mojadas.

Se cree que, en algunos casos, son las glándulas las que no responden de manera adecuada a las señales del sistema nervioso, lo que causaría el mismo efecto patológico.

La hiperhidrosis es un trastorno que se localiza principalmente en las zonas del cuerpo que presentan mayor número de glándulas sudoríparas, como la cabeza, la espalda, el pecho, las axilas, las manos, el periné y los pies.

Posibles causas

Si lo piensas bien, el sudor ayuda a tu cuerpo a que permanezca fresco. En la mayoría de los casos, es perfectamente natural. Las personas sudan más en temperaturas cálidas, al ejercitarse, o en respuesta a situaciones que las hacen sentir nerviosas, enojadas, avergonzadas o con miedo. Sin embargo, cuando hay hiperhidrosis la sudoración excesiva se presenta sin estos desencadenantes. Las personas parecen tener glándulas sudoríparas hiperactivas. La sudoración incontrolable puede llevar a una molestia significativa, tanto física como emocional.

Cuando la sudoración excesiva afecta las manos, pies y axilas, se llama hiperhidrosis primaria o focal. En la mayor parte de los casos, no se puede encontrar la causa. Parece ser hereditario.

Si la sudoración sucede como resultado de otra afección médica, se llama hiperhidrosis secundaria. La sudoración puede presentarse en todo el cuerpo o solo en una zona. Las afecciones que causan hiperhidrosis secundaria incluyen: Afecciones de ansiedad, cáncer, Síndrome carcinoide, ciertos medicamentos y sustancias,  trastornos de control de la glucosa, enfermedades del corazón, como ataque cardíaco, hipertiroidismo, enfermedad pulmonar, menopausia y enfermedad de Parkinson.

A quiénes afecta

La hiperhidrosis puede afectar al 2% de la población de raza blanca. Este porcentaje es superior en pacientes de origen asiático, sobre todo en japoneses.

Se presenta con más frecuencia entre los 25 y los 64 años y, en un 40% de los casos, suele haber algún familiar más que lo padece, lo que demuestra su tendencia hereditaria.

Se observa, sobre todo, en manos, axilas, pies y región púbica, debido a la alta concentración de glándulas sudoríparas en estas zonas.

La hiperhidrosis puede presentar distintos grados de afectación para el paciente:

Grado I: La sudoración no se nota nunca ni impide la actividad normal del paciente.

Grado II: La sudoración es tolerable, pero a veces impide la actividad normal del paciente.

Grado III: La sudoración es raramente tolerable y frecuentemente impide la actividad normal del paciente.

Grado IV: La sudoración no es tolerable e interfiere continuamente en la actividad normal del paciente.

Aunque se trata de un problema relativamente frecuente que puede generar estrés y ansiedad y a pesar de las limitaciones dentro del campo laboral, académico y social que puede causar la hiperhidrosis, los pacientes lo sufren calladamente y no suelen acudir al dermatólogo cuando se manifiestan los síntomas por primera vez.

El impacto psicológico de la hiperhidrosis puede acomplejar o interferir en la vida diaria de quien lo padece. Los pacientes tratan de acomodarse al problema y suelen adoptar pautas especiales de comportamiento:

Evitar situaciones que conduzcan al contacto físico, como saludar con un apretón de manos.

Limitar los movimientos de los brazos y adoptar posturas rígidas para ocultar la sudoración excesiva de las axilas.

Cambiarse varias veces de ropa a lo largo del día.

Evitar actividades que supongan sujetar objetos con seguridad.

Algunos tratamientos

Los tratamientos de la hiperhidrosis son médico-dermatológicos, cuyo objetivo es inhibir la secreción de las glándulas sudoríparas.

El tratamiento de la hiperhidrosis con toxina botulínica es una solución cómoda y eficaz que puede aplicarse tanto en axilas como en las palmas de las manos y las plantas de los pies.

La infiltración de toxina botulínica se realiza a través de agujas muy finas. La toxina botulínica genera un bloqueo de la función de las glándulas sudoríparas, por lo que reduce la producción de sudor en las áreas donde se administra esta sustancia.

Patricia Abreu Guillén / @abreuguillenp