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La Caracas que Chávez soñó

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Lorena Almarza
Escrito por Lorena Almarza

Por allá en 1971, desde Sabaneta de Barinas, llegó a Caracas para ingresar en la Academia Militar. Venía repleto de sabana y sueños. La ciudad lo apabulló con sus autopistas y su bululú. Sin embargo, aquí se hizo soldado del pueblo, y de a poco descubrió la ciudad. Su primer enamoramiento lo tuvo recorriendo el 23 de enero, Catia, El Cementerio, Prado de María; así como El Valle y Coche. Él mismo contó que recién llegado, “veguero”, visitó con frecuencia éstas comunidades y tejió vínculos de amor y conciencia, pues en ese conocer la ciudad se llenó el alma de gente sencilla, de pueblo que resiste y lucha.

Vivir la ciudad fue recorrerla, quedarse pasmado frente al imponente Waraira Repano que escalaron Humboldt y Bonpland, cuya expedición acompañó a medias Andrés Bello. O bien, sentarse en el patio de granado, allí en la Casa Natal para imaginar al niño Simón correteando junto a Matea, bajo la mirada cómplice de Hipólita. Lo conquistó sin duda, aquella Caracas de pueblo vibrante, que lo acompañó desde aquel Por ahora y que una madrugada de abril vitoreó ¡Volvió, Volvió Volvió!

Chávez amó Caracas y cientos de veces manifestó, el deseo de verla convertida en una ciudad vivible, llena de espacios para el encuentro y la cultura. Una ciudad autosustentable y con un poder popular altamente organizado. De hecho, comprometido con el vivir bien, emprendió la recuperación de diversos espacios públicos y patrimoniales, y a su vez, creó la Gran Misión Vivienda Venezuela y la Misión Barrio Nuevo Barrio Tricolor, con el anhelo de conformar una comunidad humana, con una nueva cultura urbana.

A la Caracas rebelde, como en diversos momentos la llamó, en un Aló Presidente desde la Plaza Bolívar le cantó: “La llanura me mandó, que le cantara a Caracas, algo que fuera bonito. Y yo le voy a cantar, con todo mi corazón, este pasaje criollito. Traje la flor de la palma, para alumbrar el Panteón, ella le traerá recuerdos, a nuestro Libertador, cuando por el llano andaba, cruzando cielo y sabana, ese humilde y gran señor”.

Dicen que Caracas cumple 451 años de fundada, y yo me pregunto, ¿Celebrará Guaicaipuro? Honremos a nuestro cacique bravío, a la Caracas que lucha.

¡Qué brote entonces del heroísmo de nuestro pueblo, la Caracas que Chávez soñó!