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Jesús Faría: “El ataque imperialista a la economía venezolana”


 Geraldina Colotti

Se quiere hundir a nuestro país en una crisis de proporciones desconocidas y las mismas fuerzas que se encuentran detrás de ese ataque son las que cínicamente ofrecen ayuda.  Por otra parte, nos confiscan y bloquean en el exterior activos por casi 25 millardos de dólares y esas mismas fuerzas nos ofrecen migajas para solucionar nuestros problemas. Es una verdadera inmoralidad.

Jesús Faría es un cuadro político de formación comunista que hoy forma parte del equipo de dirección del PSUV y que ha ocupado diversos cargos gubernamentales y de elección popular. En su ensayo, La economía política de la transición al socialismo, expone los desafíos del “pueblo trabajador como sujeto histórico de la fase actual de la transición al socialismo en abierta confrontación con el imperialismo, principal enemigo de los pueblos…”.

Los Estados Unidos de Trump salieron abiertamente al frente  contra el gobierno bolivariano. ¿Cómo se pudo llegar a este ataque frontal?

– Un nuevo golpe está marcha y Venezuela vuelve a ser la víctima. En estos veinte años de revolución hemos sufrido una agresión constante, que por momentos ha alcanzado picos muy críticos, típico de todas las revoluciones de liberación nacional. Este nuevo intento, en el que se pretende usurpar la presidencia de la República por participación directa de Washington, se lleva a cabo en un contexto latinoamericano de cambio en la correlación de fuerzas a favor del imperialismo, así como de fuerte y descarado apoyo de países europeos. Se trata de un ataque creciente, desplegado de manera simultánea en diversos frentes: a nivel diplomático, con el apoyo del Cartel de Lima y naciones de la UE; en el nivel comunicacional, a través de una feroz ofensiva de los medios internacionales y medios nacionales privados, que proyectan un gobierno tiránico que oprime al pueblo; en lo militar, estimulando pronunciamientos de la oficialidad en contra de la Constitución y de un presidente electo democráticamente; en lo político, tratando de reanimar las olas de violencia y terror que afectaron dramáticamente la paz social del país en el pasado reciente; finalmente, en lo económico, con criminales sanciones que pretenden estrangular nuestra economía y doblegar a nuestro pueblo.

¿Qué puede pasar?

– En la coyuntura actual, las fuerzas imperialistas han exacerbado a su máximo nivel los conflictos y agresiones contra la revolución bolivariana. Sanciones económicas, promoción de un golpe de estado, chantajes y amenazas de intervención militar de los Estados Unidos, son algunas de las acciones imperiales.

El plan de una Blitzkrig, una guerra relámpago en forma de golpe de Estado contra la democracia venezolana, fracasó  estrepitosamente. Chocó contra la lealtad militar, la unión cívico- militar, el despliegue popular y político de las fuerzas revolucionarias y el apoyo de nuestros aliados internacionales.

Al fallar esta estrategia, se seguirá agudizando la guerra económica desde los EEUU. Van a continuar las agresiones económicas. Ya se produjo la confiscación de nuestros principales activos en los EEUU y de las cuentas de la república. El daño asciende a los US$ 20 millardos. Esa presión va a seguir aumentando con el propósito descaradamente confesado de generar una insoportable crisis social que genere malestar y se traduzca en el caos justificador de la intervención extranjera. El golpe se desarrollará fundamentalmente en el plano económico.

¿Cuál es el plan de la revolución bolivariana para derrotar definitivamente el golpe de Estado y la política injerencista?

– Vamos a garantizar la unidad de las FANB en torno a su doctrina  bolivariana, su capacidad de lucha se basa en una altísima moral. Su lealtad se ha puesto a prueba en los momentos más difíciles. El PSUV y todas las fuerzas del chavismo se mantendrán en la calle en una gran ofensiva popular. La unión cívico-militar se fortalece en estos momentos de amenaza extrema de nuestra soberanía. Se intensificará la agenda diplomática de la revolución, explicando la realidad de la agresión que sufrimos y ampliando las alianzas por la paz y el diálogo. En lo económico, se mantendrá el rumbo de reactivación de la producción, restablecimiento de los equilibrios económicos y, en el mediano plazo, el desarrollo diversificado de nuestra economía.

Como siempre, en tiempos difíciles, nuestra gente está en permanente movilización para defender la soberanía nacional, su dignidad y las conquistas de la revolución bolivariana. En estos veinte años, hemos demostrado lo que estamos en capacidad de hacer para preservar nuestra revolución.

¿Qué nos puede decir sobre las ofertas de ayuda humanitaria a Venezuela?

– Se trata de una gran hipocresía. En primer lugar, se quiere hundir a nuestro país en una crisis de proporciones desconocidas y las mismas fuerzas que se encuentran detrás de ese ataque son las que cínicamente ofrecen ayuda. Por otra parte, nos confiscan y bloquean en el exterior activos por casi 25 millardos de dólares y esas mismas fuerzas nos ofrecen migajas para solucionar nuestros problemas. Es una verdadera inmoralidad. Finalmente, se pretende legalizar una intervención  militar sobre la base de una falsa premisa. Se habla de una crisis humanitaria inexistente, para tratar de camuflajear la intervención militar con la que nos han amenazado de manera descarada y criminal. Como ya se ha dicho, se trata de un Caballo de Troya que justifique la entrada de tropas extranjeras. Nuestro país no necesita esas migajas ni ningún tipo de limosna, requerimos tranquilad y respeto a las leyes y normas de la convivencia pacífica en lo nacional e internacional para poder superar las dificultades que tenemos en la actualidad.

¿Cómo se muestran las fuerzas del diálogo y la guerra en este escenario tan conflictivo?

La revolución bolivariana siempre ha asumido la política del diálogo como una necesidad dentro de la convivencia pacífica y democrática. Especialmente, en los momentos más complejos se ha ratificado ese rumbo. En esta ocasión, tanto en el plano nacional como en el internacional, hemos insistido en el diálogo para la reconciliación sobre la base de la Constitución nacional y sus principios fundamentales, de respeto a la soberanía popular y la independencia nacional.

En contraposición, las fuerzas de la oposición, que se encuentran al frente del golpe de Estado, descartan ese mecanismo democrático, apuestan a una confrontación sin siquiera ponderar las dramáticas consecuencias que se pueden desencadenar para nuestro pueblo y para la región. Van por el rumbo de la guerra. Esto obedece a una oposición sin visión democrática, pero fundamentalmente al hecho de que el actual conflicto enfrenta a la patria con el imperialismo estadounidense, que no disimula su intención de intervenir militarmente. Es el derrocamiento lo que buscan y para ello utilizan peones nacionales. Han dicho que el único diálogo que aceptan es el que define la salida del presidente constitucionalmente electo.

Esta actitud es inaceptable. Ha sido condenada ampliamente en lo nacional e internacional. Será derrotada esa política de aventura y guerra con la fuerza del pueblo y el apoyo de la comunidad internacional. Exigimos paz, demandamos que Washington y sus satélites saquen sus manos de la patria de Bolívar. 

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