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Rafael Urdaneta: ¡Leales siempre, traidores nunca!

El 24 de octubre de 1788, nació en Maracaibo, uno de nuestros más insignes libertadores: Rafael Urdaneta, ejemplo imperecedero de militancia, entrega desinteresada, ética revolucionaria, lealtad con el líder, con la causa social, con el modelo civilizatorio que Bolívar bosquejó el 15 de febrero de 1819 en Angostura.
El 18 de mayo de 1813, cuando se iniciaba la Campaña Admirable, le dijo al Libertador en La Grita: si con dos hombres basta para emancipar la Patria, pronto estoy a acompañar a Usted. El 15 de junio de 1813, Bolívar y Urdaneta están en Trujillo cuando el Decreto de Guerra a Muerte. El zuliano se restea con la estrategia y sale junto a su amigo Atanasio Girardot. Vencen en Carache y en Mesitas de Niquitao. Se distinguen en Barinas, Araure y San Carlos. Es cuando José Félix Ribas expresa que su serenidad en medio del fuego es digna de recomendación. El 30 de septiembre de 1813, tras derrotar a Monteverde en Bárbula, Bolívar asciende a Urdaneta a Brigadier de los Ejércitos de Venezuela, y al encomendarle avanzar sobre occidente, arenga a las tropas diciéndoles: contáis con el intrépido Brigadier Urdaneta, vuestro mayor general, quien os conducirá a la victoria en los campos por donde marchéis.
El 27 de octubre de 1814, Bolívar le escribe a Urdaneta: Con la más grande satisfacción he sabido que usted ha salvado el ejército de Caracas, con lo cual ha salvado usted las esperanzas de la República Yo le doy a usted las gracias en nombre de Venezuela, que si vuelve a ser liberada deberá a usted este beneficio.
En Tunja, el presidente de la Unión, Camilo Torres Tenorio, le dio apoyo a Urdaneta y sus tropas para continuar la lucha en Venezuela, pero el Congreso de las Provincias Unidas primero le encomendó a Bolívar someter a Manuel de Bernardo Álvarez, quien gobernaba la provincia de Cundinamarca, la cual no formaba parte de la federación. Urdaneta y Bolívar tomaron Santa Fe el 12 de diciembre de 1814 para consolidar la Unión granadina. El 5 de enero de 1815, Urdaneta es ascendido a general de división, cuando apenas contaba con 26 años de edad.
En 1818 fue nombrado Gobernador de Angostura. El 31 de agosto de 1822, el general Urdaneta contrajo matrimonio con Dolores Vargas París, heroína de la independencia de la Nueva Granada, hija del mártir Ignacio de Vargas Tavera.
En 1824, Bolívar lo designa Intendente del departamento Zulia, que integraba las provincias de Coro, Trujillo, Mérida y Maracaibo. Allí organiza el Batallón Zulia para entregarlo al Libertador que ya iniciaba la Campaña del Sur para liberar al Perú.
El 12 de diciembre de 1828, Bolívar desde Bogotá le escribe a Rafael Urdaneta: He recibido la carta de usted en la que me dice lo de la declaración de los ministros sobre la retención de Santander. Yo lo haré mejor más consultándoles su opinión sobre el tiempo que debe quedar en Bocachica, así que sepamos que está allá, pues es posible que se haya idoyo pretendo retener a Santander hasta que se arreglen (los asuntos) del sur y el Perú, pues la insurrección de los Castillos indica lo que debemos temer de SantanderCada día me parece más imprudente haber salvado a Santander; este hombre será la última ruina de Colombia, el tiempo lo hará ver.
El 17 de diciembre de 1830, en Santa Marta, en su rol de presidente de Colombia, dio la fatídica noticia: ¡colombianos! Agobiado por el peso del dolor, me esfuerzo, no obstante, por cumplir con el más triste de mis deberes como magistrado, como ciudadano, como amigo. ¡Os anuncio que ha cesado de existir el más ilustre entre todos los hijos de Colombia, ¡el Libertador, ¡el Fundador de tres Repúblicas, el inmortal Simón Bolívar!.
En abril de 1831, el general Juan Nepomuceno Moreno, se puso en marcha desde Pore, acompañado por trescientos soldados de caballería y cuatrocientos de infantería, para forzar la salida de la Nueva Granada del General Urdaneta, tras la Batalla de Cerinza y con esta acción y respetando los acuerdos de Apulo, se garantizó el regreso del traidor Francisco de Paula Santander, el cual se encontraba exilado en Europa. Urdaneta intenta ir a Venezuela, pero el General Páez le cierra las puertas por haber sido uno de los más fieles seguidores de Simón Bolívar. En 1832, después de haber perdido su fortuna en el exilio, se le permitiría vivir en la provincia de Coro. Allí tuvo la satisfacción de que se le eligiese representante al Congreso. Fue ministro en el Gabinete del presidente Carlos Soublette. Cumpliría comisión en Angostura a la muerte de Tomás de Heres.

El 17 de diciembre de 1842, es Rafael Urdaneta quien comanda la parada militar con motivo de la traída de los restos del Libertador a Caracas, acto del cual fue principal promotor y organizador en su condición de primer presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Aunque ya Colombia estaba desintegrada, Urdaneta dijo: Es necesario advertir que el general Bolívar actualmente no pertenece solo a Colombia; él es un ente que pertenece ya a todo el mundo. Su nombre es ya propiedad de la historia, que es el porvenir de los héroes.
Su última actuación como político la realizó en 1845, cuando fue nombrado ministro plenipotenciario y enviado extraordinario de Venezuela ante el gobierno de España para entregar las ratificaciones del Tratado de Reconocimiento, de Paz y Amistad, celebrado en Madrid el 30 de marzo de ese año y aprobado por las cámaras del Congreso de Venezuela. Durante el viaje cayó enfermo y se sometió a un examen médico durante una escala en Londres. Los médicos recomendaron una intervención quirúrgica que Urdaneta aplazó para terminar su misión, pero a su llegada a París se agravó, y después de varios días en cama falleció el 23 de agosto de 1845.
Rafael Urdaneta representa el ejemplo que necesita el pueblo de Venezuela para reavivar la llama de la lealtad integral de la Patria ante las agresiones promovidas por una oligarquía entreguista al mayor imperio de la humanidad. Cuando oigamos al presidente Nicolás Maduro Moros decir: ¡Leales siempre, traidores nunca! Pensemos en el camarada maracaibero. ¡Honor y gloria al General Rafael Urdaneta!