El 21 de Marzo, el New York Time ha sacado un artículo donde señala que, las agencias de inteligencia estadounidenses difundieron el mes pasado unas conclusiones que contradicen claramente las afirmaciones de Trump. Un documento con la fecha del 26 de febrero resume la opinión compartida de las agencias de espionaje del país estadounidense, indicando que la banda conocida como El Tren de Aragua no está controlada por el gobierno venezolano. Esta revelación pone en tela de juicio la credibilidad de las acciones de Trump, quien utilizó una ley ruin, obsoleta y raramente aplicada para trasladar a un grupo de hermanos venezolanos a una prisión de alta seguridad en El Salvador, sin el debido proceso judicial.
El Gobierno Bolivariano ha denunciado que estas acusaciones forman parte de una campaña de desinformación destinada a estigmatizar a Venezuela y justificar medidas arbitrarias contra sus ciudadanos, también reitera su compromiso con la justicia internacional y exige el respeto a los derechos humanos de los migrantes venezolanos, quienes han sido víctimas de un trato inhumano y discriminatorio.
Además de llevar esta denuncia ante organismos internacionales en busca de protección para los migrantes que se encuentran en situación de vulnerabilidad.
El 18 de Marzo, el Embajador permanente ante la sede de la ONU en Ginebra, Alexander Yánez denunció que «Esta alarmante situación afecta a inocentes cuyo único propósito es buscar mejores oportunidades. Migrar no debe ser considerado un delito (…) Estos ciudadanos fueron arbitrariamente detenidos, sometidos a tratos crueles y degradantes, y encerrados en campos de concentración en El Salvador».
«¿Bajo qué base legal, nacional o internacional, esos migrantes venezolanos están en cárceles de El Salvador?», preguntó el diplomático venezolano, además de cuestionar la manera en que se verificaron sus antecedentes penales y a quiénes se notificó sobre su encarcelamiento.
«¿Cómo dos países pueden impunemente traficar con seres humanos por razones económicas, al peor estilo del esclavismo europeo?», insistió en su intervención.
Asimismo, Venezuela hace un llamado a los organismos internacionales a investigar estas acciones y a garantizar que no se repitan; «No permitiremos que se siga utilizando a nuestro pueblo como chivo expiatorio para justificar políticas xenófobas y violatorias de los derechos humanos. La verdad siempre prevalece, y hoy está más clara que nunca: Venezuela no tiene vínculo alguno con estas acusaciones infundadas», Yvan Gil, Canciller de la República Bolivariana de Venezuela.