El presidente de la República, Nicolás Maduro, condenó las recientes acciones del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela, calificándolas como una injerencia extranjera destinada a forzar un cambio de régimen con el objetivo final de apoderarse de los recursos naturales del país suramericano.
Durante una intervención el Jefe de Estado citó un informe de expertos independientes de la ONU que describe el despliegue militar estadounidense como «una escalada peligrosa» que constituye una amenaza directa para la paz regional.
El Mandatario se dirigió directamente a la sociedad estadounidense para dejar claro lo que considera el verdadero motivo detrás de las acciones de su gobierno. «Lo que está buscando la clase económica que hoy tiene el poder en EE.UU., es el petróleo y el gas, el oro de Venezuela. Quieren nuestra riqueza», insistió el Presidente.
Maduro desestimó el argumento del narcotráfico como justificación para una eventual intervención, afirmando que Venezuela es «territorio libre de producción de hoja de coca y cocaína». Explicó que solo el 5% de la cocaína procedente de Colombia intenta transitar por espacio venezolano, y que, de ese porcentaje, las autoridades capturan «casi todo» mediante un «gran esfuerzo» cuyos resultados son demostrables públicamente.
El Presidente venezolano reveló que esta intención de apoderarse de los recursos venezolanos estaría plasmada en «documentos secretos de los supremacistas de la Casa Blanca». Afirmó que la estrategia busca fundamentalmente «un cambio de régimen para robar el petróleo, el gas, el oro, las tierras y el agua» de la nación bolivariana.
La denuncia se enmarca en el contexto de lo que el gobierno venezolano ha denominado una «guerra multiforme» orquestada desde Washington, reafirmando su posición de defender la soberanía nacional frente a lo que considera planes de desestabilización y agresión externa.










