En un contexto de creciente escalada diplomática y militar en el Caribe, el Kremlin ha confirmado que mantiene contactos con el gobierno venezolano para coordinar una respuesta ante lo que ambos países perciben como amenazas potenciales por parte de Estados Unidos.
La declaración fue realizada por el secretario de prensa del presidente ruso, Vladímir Putin, Dmitry Peskov, quien afirmó: «Moscú está en contacto con Caracas ante las posibles agresiones de Washington». Este anuncio subraya el fortalecimiento de la alianza estratégica entre Rusia y Venezuela en medio de las tensiones internacionales.
En un incidente separado pero que alimenta la crispación, se reportó que al menos tres personas fallecieron durante un nuevo ataque militar estadounidense contra una embarcación con supuestos narcotraficantes en aguas del Mar Caribe. Este tipo de operaciones, frecuentemente justificadas por Washington bajo el marco de la lucha antidrogas, son consideradas como actos de injerencia y provocación en su área de influencia.
Como muestra de soberanía, las calles de Venezuela fueron escenario de una gran marcha en defensa de la paz. La movilización ciudadana, convocada por el Gobierno Bolivariano liderizado por el presidente Nicolás Maduro, expresó un contundente rechazo a las políticas que califican de «injerencistas» por parte de Estados Unidos.










