El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este martes el inicio de las exportaciones de gas natural hacia las poblaciones fronterizas de Colombia, en un gesto que calificó como una «donación del pueblo venezolano al pueblo colombiano».
Durante un acto público transmitido por medios estatales, el mandatario detalló que el primer envío tiene como objetivo combatir la especulación de precios que, según su gobierno, afecta a los consumidores colombianos. «El gas listo para exportar va en este primer envío directo a las poblaciones de frontera y es una donación», afirmó Maduro.
El presidente Maduro informó que notificará formalmente al ministro de Energía de Colombia, Andrés Camacho, y al presidente colombiano Gustavo Petro sobre esta iniciativa. «Vamos a informar formalmente al presidente Petro, al ministro de Energía, para que sepan que es una donación directa, solidaria, del pueblo de Venezuela al pueblo de Colombia», aseguró.
Maduro criticó duramente a lo que denominó «empresarios externos que buscan mercadear con el gas venezolano», advirtiendo que su gobierno «le pasará por encima a los que quieren especular». En su intervención, planteó que Colombia podría garantizarse un abastecimiento estable de gas y petróleo venezolano mediante una «pequeña inversión» en infraestructura de transporte y logística.
Sin embargo, el mandatario denunció un presunto «sabotaje» por parte de sectores a los que identificó como la «ultraderecha terrorista narcotraficante colombiana», acusándolos de intentar impedir los acuerdos energéticos entre ambos países.
Maduro concluyó su anuncio con una proyección histórica y regional, afirmando que «la gran Colombia renacerá de nuestros esfuerzos soberanos e independientes», en referencia al proyecto de integración impulsado por el Libertador Simón Bolívar.
Esta medida se enmarca en los esfuerzos de reactivación de la industria gasífera venezolana y en la política de diplomacia energética del gobierno bolivariano, que busca fortalecer la cooperación sur-sur. La exportación directa y donada a zonas fronterizas representa un gesto político significativo en el contexto de la normalización de relaciones entre Caracas y Bogotá.










