El presidente de la República, Nicolás Maduro, calificó como un éxito diplomático la reciente sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, afirmando que la nación suramericana cuenta con el respaldo de la comunidad internacional frente a las agresiones de Estados Unidos.
El Jefe de Estado informó que el máximo órgano de seguridad mundial brindó un respaldo sólido al derecho de Venezuela a la libre navegabilidad y al libre comercio.
«El Consejo de Seguridad está dándonos un apoyo abrumador. Nadie podrá derrotar a Venezuela», sentenció el mandatario, quien volvió a tildar de «piratería» la reciente incautación de buques petroleros por parte de Washington.
En Nueva York, el embajador Samuel Moncada alertó que EE. UU. utiliza su aparato de propaganda para figurar como «víctima» y así justificar un conflicto armado. Venezuela denunció ante los 15 miembros del Consejo la mayor movilización naval estadounidense en décadas en el Caribe, más de 100 muertes reportadas tras bombardeos unilaterales a pequeñas embarcaciones, el giro de la narrativa de EE. UU., que pasó del combate al narcotráfico a la intención abierta de controlar los recursos petroleros venezolanos.
El Gobierno venezolano subrayó que no cederá ante provocaciones que busquen desestabilizar la región.
Esta postura ha sido respaldada por potencias como Rusia, cuyo presidente, Vladímir Putin, reafirmó recientemente su solidaridad con la soberanía venezolana frente a la presión externa.
La delegación venezolana reiteró que cualquier diferencia debe resolverse bajo el derecho internacional, rechazando el uso de la fuerza y la violación de la Carta de las Naciones Unidas.










