Con consignas de paz y soberanía, organizaciones sociales marcharon desde Plaza Venezuela en un acto pacífico para rechazar la agresión imperial y demandar el retorno inmediato del presidente constitucional y la primera dama.
En una nueva jornada de resistencia civil, los movimientos sociales de Venezuela llenaron este viernes las calles de Caracas para exigir la liberación inmediata del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores, secuestrados por tropas estadounidenses durante la agresión militar del pasado 3 de enero.
La movilización, convocada de manera unitaria por organizaciones de base, colectivos profesionales y sectores populares, partió desde las cercanías de Plaza Venezuela y avanzó de manera pacífica hacia la Avenida Universidad, en un recorrido cargado de consignas por la justicia, la paz y la defensa irrestricta de la soberanía nacional.
La marcha de este viernes no es un hecho aislado. Representa la continuidad de la movilización popular permanente que se ha mantenido en Venezuela desde aquella madrugada del 3 de enero, cuando el sonido de las explosiones y la noticia del secuestro presidencial despertaron un sentimiento de dignidad colectiva.
En cada consigna, en cada cartel que exige “¡Libertad a Maduro y Cilia!” y “¡Fuera el imperialismo!”, se refleja la determinación de un pueblo que ha convertido el dolor en organización y la indignación en acción callejera pacífica pero firme.
Mientras la comisión de alto nivel anunciada por el Estado despliega la batalla jurídica y diplomática en foros internacionales, el pueblo sostiene la batalla en el territorio simbólico por excelencia: el espacio público.
El mensaje que sale hoy de la Avenida Universidad es claro: Venezuela no se rinde, no se cansa y no dejará de movilizarse hasta ver a sus líderes de regreso en casa. La lucha por su liberación es, hoy, el corazón que late en cada esquina del país.













