En una entrevista, el diputado a la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro Guerra, hijo del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, ofreció un testimonio sobre el secuestro de su padre y la primera dama, Cilia Flores, ocurrido el pasado 3 de enero por parte de fuerzas especiales de los Estados Unidos.
Al ser consultado sobre su reacción al enterarse de la noticia, el diputado Maduro Guerra describió un momento de profunda conmoción: «Fue un día de mucha incertidumbre, una noche, una madrugada. Yo te puedo decir, sentí tristeza, sentí rabia, pero también pensé: ‘está vivo, están vivos’. Y esa fue como la luz de la esperanza que nos ha empujado hasta el día de hoy».
El parlamentario fue enfático al señalar la fortaleza y preparación del pueblo venezolano y su liderazgo. «Nosotros tenemos mucha conciencia del papel que estamos jugando. Y a nosotros nos formó Chávez, nos formó Nicolás. Y el plan que estamos nosotros llevando a cabo es el plan de Nicolás Maduro».
Reveló que el presidente Maduro había previsto y preparado al país para este tipo de escenarios extremos. «Nicolás Maduro tenía en todos sus escenarios este escenario. Tal vez uno lo podía ver lejano, pero era un escenario que Nicolás siempre nos dijo».
El diputado detalló la respuesta inmediata del Estado venezolano y las fuerzas revolucionarias, basada en tres pilares fundamentales: «Y lo primero que nosotros hicimos fue abogar y seguir construyendo la unidad. La unidad para mantener la institucionalidad. Primero, la unidad para mantener la paz. Segundo, el país no se puede detener. Y en tercer lugar, tener las banderas para que nos devuelvan a Nicolás y a Cilia».
Con estas declaraciones, Nicolás Maduro Guerra reafirma la posición del gobierno venezolano de denunciar lo que califica como un «ataque imperial» y un «secuestro», al tiempo que destaca la cohesión nacional y la continuidad del proyecto bolivariano como respuesta a la agresión, desmintiendo cualquier escenario de desestabilización interna que, según su perspectiva, pudieran haber esperado los autores del hecho.










