En medio de la emergencia provocada por el terremoto y el colapso de múltiples edificaciones en el sector Tanaguarena del estado La Guaira, la esperanza de encontrar con vida a los desaparecidos se mantiene gracias a la aplicación de protocolos internacionales especializados. Entre el escombro y el ruido, una señal se convierte en el último vínculo con la vida: se trata del «Puño del Silencio», una técnica quirúrgica empleada por los rescatistas mexicanos para detectar voces o golpes de personas atrapadas.
Durante un recorrido informativo del equipo periodístico de Venezolana de Televisión (VTV) por la zona afectada, el presidente del equipo de búsqueda y rescate «Searches México», Froylán Gerardo Robles, explicó en detalle la metodología que persigue captar el más mínimo sonido de supervivencia. “El primer paso consiste en dar un silbatazo largo para lograr el silencio absoluto en la zona”, detalló el especialista.
Una vez que el entorno queda en completo silencio, los rescatistas proceden a gritar hacia el punto focalizado, donde previamente se ha detectado algún ruido o donde el olfato de los perros de búsqueda ha marcado señal. “Al obtener el silencio absoluto, gritamos hacia donde tenemos enfocado un punto donde podemos haber escuchado ruido o donde un perro de búsqueda llegó y marcó”, explicó Robles.
Para evitar falsos positivos que podrían desviar los esfuerzos o generar angustia innecesaria, el equipo implementa un riguroso protocolo de verificación. El personal se apoya en la unidad canina, la cual permanece varios minutos en el área específica para corroborar la señal. “Si nos vuelve a marcar el mismo sitio, hacemos el toque de silencio: el silbatazo largo que nos permite detener por completo cualquier ruido. Así, nosotros como rescatistas podemos gritar, identificarnos y preguntar: ‘¿Sí me escuchas? ¡¿Sí me escuchas?!’. Gritamos para ver si nos escuchan”, relató el presidente del equipo mexicano.
Robles destacó que el grupo que encabeza cuenta con más de 18 años de experiencia acumulada en México, un país con alta actividad sísmica que ha enfrentado terremotos devastadores. Esta vasta trayectoria les permite actuar con precisión en terreno venezolano.
Además del protocolo auditivo y el apoyo de los binomios caninos, los especialistas complementan su labor con tecnología de punta. El equipo utiliza drones y cámaras térmicas para mapear la zona y detectar fuentes de calor. Asimismo, disponen de instrumentos especializados para realizar cortes y penetraciones, garantizando el acceso seguro a los puntos donde se estima que se encuentran las víctimas atrapadas.
Las labores de búsqueda y rescate continúan de manera ininterrumpida en La Guaira, con la solidaridad internacional como bandera y la esperanza de escuchar el próximo llamado de auxilio bajo el silencio.










