Con el objetivo de diseñar un plan optimizado para la recolección y disposición final de escombros en el estado La Guaira, se desarrolló una reunión estratégica de alto nivel entre representantes de la Vicepresidencia Sectorial de Obras Públicas y Servicios y una delegación internacional de expertos de Israel y de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
El encuentro, liderado por el vicepresidente sectorial, Juan José Ramírez, también permitió realizar una evaluación y diagnóstico pormenorizado de los daños estructurales sufridos en las principales edificaciones de la entidad costera, afectadas gravemente por los sismos registrados el pasado 24 de junio.
Durante la jornada, las autoridades venezolanas y los especialistas internacionales intercambiaron metodologías y protocolos avanzados en materia de ingeniería sísmica y gestión de riesgos. El propósito central es acelerar la rehabilitación de las zonas afectadas bajo estrictos estándares internacionales de seguridad y resiliencia urbana, garantizando que las labores de limpieza y reconstrucción se ejecuten con la mayor eficiencia y protección para la población.
Al respecto, el vicepresidente Juan José Ramírez destacó la importancia de esta cooperación técnica:
«Este intercambio de conocimientos y protocolos nos permitirá aplicar los más altos estándares internacionales en la reconstrucción de La Guaira. La combinación de la experiencia venezolana con el soporte de expertos de Israel y la ONU nos asegura que tanto la disposición de escombros como la recuperación de infraestructuras críticas se realicen con total seguridad, minimizando riesgos futuros para nuestras comunidades».
Por su parte, los representantes de la delegación internacional manifestaron su total disposición para brindar asesoría y cooperación técnica continua, reafirmando su compromiso con el pueblo venezolano en este difícil momento y su voluntad de acompañar al Gobierno nacional en todas las fases del proceso de recuperación.
Con esta alianza estratégica, el Ejecutivo nacional reafirma su compromiso con la modernización de los protocolos de atención ante desastres, priorizando la vida, la seguridad y la pronta restauración de la normalidad en las regiones más afectadas por la emergencia.










