Los protocolos internacionales de la ONU suelen suspender las operaciones de búsqueda y rescate de sobrevivientes entre 5 y 7 días después de una catástrofe. En Venezuela, cuando se han cumplido 9 días del doble terremoto, las autoridades han decidido que las labores de rescate y búsqueda de víctimas continúan
La decisión de suspender las labores de rescate de víctimas y posibles sobrevivientes en zonas de desastre se toma al evaluar que la “ventana biológica” (probabilidad científica de supervivencia de personas atrapadas sin alimentos y agua) para encontrar a personas atrapadas con vida se ha cerrado. En algún momento de los protocolos de rescate, el esfuerzo de los equipos pasa a ser de recuperación de cuerpos.
Por lo general, entre el quinto y el séptimo día, los organismos de la ONU y las autoridades de los países donde ocurren catástrofes comienzan a contabilizar uno o dos días consecutivos sin hallar ningún superviviente. Es en este momento en el que se suele decretar el fin de la búsqueda para dar paso a la maquinaria pesada de remoción. Hay una maquinaria para tratar de buscar sobrevivientes y otra maquinaria de remoción de escombros sin ningún protocolo de salvamento. Está en los manuales internacionales, no es atribuible a negligencia o indolencia de los gobiernos que deben tomar esa terrible decisión en algún momento.
El día 8 de las labores se rescató al menos a 3 sobrevivientes bajo los escombros en diversos sectores de La Guaira. Tal como ocurrió en los terremotos de Turkiye y Siria en 2023, es una feliz excepción de lo que se considera un promedio mundial. Testimonios de los grupos de Topos de México (Azteca y Tlatelolco) aseguran haber rescatado personas tapiadas con vida después de 17 días. Es su récord como grupo internacional de apoyo. Pero el promedio de sobrevivencia de personas en condiciones de permanencia bajo escombros es de una semana (5 a 7 días, de 120 a 168 horas).
Las misiones de ayuda internacional y los equipos de rescate suelen retirarse cuando las probabilidades de hallar supervivientes son prácticamente nulas. Pasa entonces el protocolo de decisiones a las autoridades nacionales o locales, que deciden por cuánto tiempo más se alargan las labores.
Existe un marco normativo público y oficial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para regular estos procesos.
El documento donde puede apreciarse este protocolo son las Guías de INSARAG (Grupo Asesor Internacional de Operaciones de Búsqueda y Rescate), las cuales están respaldadas formalmente por la Resolución 57/150 de la Asamblea General de la ONU. Este manual técnico detalla con precisión cómo y cuándo se debe realizar la transición entre salvar vidas y la recuperación de escombros.
Las Guías de INSARAG no establecen un límite temporal rígido, sino que el fin de las operaciones se dicta cuando la Autoridad Local de Manejo de Emergencias (LEMA) ordena el cese o cuando se determina la ausencia de oportunidades de rescate. El cierre técnico se fundamenta en la finalización de los niveles de búsqueda (ASR) y la transición formal a la fase de recuperación decretada por el país afectado. Más detalles operativos pueden consultarse en el documento de Guías INSARAG.
INSARAG es una red global humanitaria auspiciada por la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). Sus directrices se dividen en tres volúmenes:
Volumen I: Política: Define las responsabilidades de los países afectados y de los grupos que acuden como colaboradores.
Volumen II: Preparación y Respuesta (Manual B: Operaciones): Este es el texto específico que rige la fase de desmovilización y retiro.
Volumen III: Guía Operativa de Campo: Manual de bolsillo para los rescatistas en el terreno.










