La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, emitió un contundente pronunciamiento tras la reciente cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), celebrada los días 7 y 8 de julio en Ankara, alertando que la postura militarista del bloque podría conducir a una «catástrofe» a escala mundial.
Zajárova criticó duramente las decisiones adoptadas durante el encuentro y cuestionó la calificación de «histórico» otorgada por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Según la diplomática rusa, lejos de fortalecer la estabilidad, la agenda de la alianza profundiza las tensiones internacionales y prioriza un enfrentamiento existencial y sistémico contra Rusia.
La portavoz rusa destacó que la cumbre no logró resolver las fricciones de fondo dentro del bloque. «Las fisuras en la Alianza Transatlántica no han desaparecido», afirmó, señalando que, a pesar de las muestras de lealtad de los líderes europeos y canadienses hacia Washington, persisten profundas diferencias sobre el reparto de responsabilidades y el compromiso de defensa.
Asimismo, Zajárova denunció que la retórica de una «amenaza rusa» es utilizada por los países miembros para justificar un aumento desmedido en el gasto militar, aun cuando, según la funcionaria, no existen pruebas de preparativos para un ataque por parte de Moscú.
Impacto económico y social en Europa
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia advirtió sobre las consecuencias negativas que esta política tiene para los ciudadanos de los países de la OTAN. Zajárova condenó que, mientras los gobiernos aliados destinan miles de millones de dólares a la asistencia militar, particularmente hacia Ucrania, y al fortalecimiento de sus fuerzas armadas, se descuidan las necesidades sociales y económicas internas.
«Las élites europeas están colocando al continente en una posición de confrontación directa con Rusia, debilitando sus propios recursos económicos y generando nuevos focos de tensión que perjudican, en última instancia, a los propios ciudadanos de la región», concluyó la portavoz.
La posición de Moscú subraya su preocupación ante una escalada militar que, a su juicio, fractura la arquitectura de seguridad internacional y desvía recursos esenciales que deberían estar al servicio del bienestar de las naciones.










