La selección española de fútbol ha hecho historia al clasificarse para la final del Mundial 2026, tras derrotar con autoridad a Francia por 2-0 en un emocionante duelo de semifinales disputado en Dallas. Bajo la dirección técnica de Luis de la Fuente, el combinado nacional exhibió una propuesta sólida y cohesionada que frenó las aspiraciones galas.
El encuentro comenzó a definirse en la primera mitad, cuando Mikel Oyarzabal transformó con precisión un lanzamiento de penalti, otorgando la ventaja inicial a los españoles. Ya en el segundo tiempo, Pedro Porro selló el marcador con un contundente gol que certificó la superioridad táctica de España sobre el terreno de juego y aseguró su lugar en el partido definitivo por el título.
La victoria española marca un hito significativo al cortar la racha histórica de Kylian Mbappé. El capitán francés, quien había disputado las finales de Rusia 2018 y Catar 2022, se despide en esta edición en la ronda de los cuatro mejores, viendo interrumpido su ciclo de dominio mundialista frente al despliegue colectivo de la selección española.
Mientras España aguarda a su contrincante, la atención del mundo futbolístico se traslada al choque entre Argentina e Inglaterra. Este enfrentamiento ha trascendido las fronteras deportivas para adquirir una dimensión histórica y política profunda, marcada por el recuerdo del conflicto de las Islas Malvinas de 1982.
Para la sociedad argentina, este duelo representa una carga simbólica única donde el deporte se entrelaza con la memoria colectiva y la identidad nacional. La expectación ante este encuentro es máxima, ya que se percibe no solo como una disputa futbolística, sino como un escenario de reivindicación histórica que añade un componente emocional y diplomático sin precedentes a la competición.
España se prepara ahora para afrontar el partido más importante del torneo, con el objetivo de culminar un camino brillante hacia la cima del fútbol mundial.











