Con el firme propósito de salvaguardar el acervo histórico nacional, el ministro del Poder Popular para la Cultura, Raúl Cazal, encabezó una serie de inspecciones en recintos patrimoniales de la capital para evaluar las afectaciones ocasionadas por los recientes movimientos telúricos y trazar una hoja de ruta orientada a su pronta restauración.
Como parte de este despliegue, el titular de la cartera de Cultura recorrió las instalaciones del Palacio de las Academias, monumento fundamental del patrimonio nacional, para constatar de primera mano los daños estructurales e internos registrados tras el doble sismo del pasado 24 de junio.
Durante la visita, la historiadora y directora de la Academia Nacional de la Historia, Inés Quintero, confirmó que la estructura general del edificio resistió el embate sísmico. Según los primeros informes emitidos por el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), se descartó el riesgo de colapso, aunque se contabilizaron daños considerables en el interior del inmueble, destacando la caída de elementos de la torre y una columna directamente sobre el techo del archivo histórico.
Ante esta situación, y siguiendo las recomendaciones de los expertos, personal de la Academia activó labores de emergencia de manera articulada con Fundapatrimonio. Las acciones prioritarias se centran en el retiro de escombros, el apuntalamiento de zonas vulnerables y la extracción segura de la campana, con el objetivo primordial de proteger la documentación resguardada en el archivo mientras se afina el plan integral de recuperación.
Museo Nacional de Arquitectura sin daños estructurales
En el marco de esta agenda de inspección continua, el ministro Cazal visitó el Museo Nacional de Arquitectura (Musarq) el pasado martes 21 de julio, acompañado por el director del recinto, Alejandro López, y la presidenta de la Fundación Museos Nacionales, Élida Salazar.
Durante el recorrido por los espacios del museo, las autoridades constataron que el inmueble mantuvo su estructura intacta, registrando únicamente afectaciones menores en muros y paredes de cristal, las cuales ya están siendo atendidas mediante labores especializadas de enlucido. Asimismo, se confirmó que las colecciones bibliográficas, maquetas y demás bienes de alto valor cultural e histórico se encuentran debidamente protegidos y bajo riguroso resguardo dentro de las instalaciones.










