Los equipos de extinción han comenzado a contener el avance de varios focos en el centro de España, donde ya se han calcinado 77.000 hectáreas en las provincias limítrofes de Madrid, Ávila y Toledo. El Gobierno mantiene activada la emergencia nacional con mando único, mientras se afrontan horas clave bajo condiciones meteorológicas cambiantes.
Los servicios de emergencia y extinción de incendios han logrado contener en las últimas horas el avance de diversos focos y conseguido la desactivación parcial de algunos sectores de los grandes incendios forestales que asolan el centro peninsular. A pesar de los avances, las autoridades advierten que aún se esperan jornadas complejas debido a la extensión y discontinuidad del perímetro afectado.
En declaraciones a Televisión Española, el teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Alfonso Arribas, encargado de la gestión operativa en las tres provincias, detalló la situación sobre el terreno.
«Ciertamente, hay solo unas cabezas activas en las que se está trabajando y hoy esperamos que las condiciones nos permitan trabajar todas esas zonas que están fuera de control, pero no es en todo el perímetro, en absoluto. Se ha podido avanzar bastante y contener algunos frentes, pero el perímetro es tan extenso que es muy diverso y muy discontinuo».
Según los datos facilitados por la secretaria general de Protección Civil, Virginia Barcones, el conjunto de los siniestros acumula un perímetro de 280 kilómetros. Actualmente, la zona de mayor complejidad y actividad se localiza en el valle del río Tiétar, de alto valor medioambiental, donde el fuego avanza de norte a sur. Por el contrario, el incendio reactivado previamente en Almorox (Toledo) se encuentra ya en una fase estable.
Impacto humano: más de 100.000 afectados y despliegue internacional
La rápida propagación e intensidad de las llamas han generado un fuerte impacto social en la región central. De acuerdo con los registros del Ministerio del Interior, cerca de 90.000 personas de numerosas localidades se encuentran directamente afectadas.
● Población Evacuada: 59.896 personas han tenido que ser desalojadas de sus hogares por motivos de seguridad ante el avance del fuego.
● Población Confinada: 29.867 ciudadanos permanecen confinados en sus viviendas bajo recomendación estricta de los servicios de protección civil.
● Otras Regiones Afectadas: 16.000 desplazados adicionales en la provincia de Castellón (Comunidad Valenciana), donde un incendio forestal independiente ha devastado 4.300 hectáreas.
Para hacer frente a esta crisis sin precedentes, el Gobierno central y las administraciones autonómicas han desplegado un vasto dispositivo de medios terrestres, aéreos y efectivos militares. El operativo cuenta además con la solidaridad internacional y el apoyo de seis aviones procedentes de Grecia, Italia y Portugal, así como un destacamento militar portugués especializado.
Evaluación del Gobierno y llamado frente al cambio climático
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó hasta el puesto de mando avanzado en la provincia de Ávila para supervisar las labores de extinción. Tras constatar que la pasada noche dejó una evolución «muy positiva» con focos consolidados, Sánchez advirtió sobre la gravedad histórica de la crisis actual.
«La magnitud del desastre, un año más, es muy, muy difícil de asumir, porque estamos hablando de 150.000 hectáreas quemadas desde el 1 de enero, 20.000 hectáreas más que hace 24 horas», lamentó el jefe del Ejecutivo.
El presidente recordó asimismo otros trágicos episodios recientes en el país, como los incendios en Almería, que costaron la vida a 13 personas y arrasaron 7.000 hectáreas, y el devastador fuego en la Sierra Norte de Guadalajara, que consumió 32.000 hectáreas forestales, constituyendo el segundo mayor siniestro histórico registrado en España.
Ante esta realidad climática, Sánchez subrayó la urgencia de materializar «un gran pacto contra el cambio climático», incidiendo en la peligrosidad de climas extremos caracterizados por la rápida transición entre grandes nevadas e incendios forestales destructivos.
Finalmente, el Consejo de Ministros aprobará el próximo martes la declaración formal de «zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil» para todos los territorios azotados por las llamas, facilitando así la llegada de ayudas y recursos para la reconstrucción de las áreas dañadas.










