Por: Humberto Castillo Gallegos.- Venezuela, experimentó recientemente dos fuertes sismos que ocasionaron estragos en pérdidas de vidas humanas inestimables y destrucción de varias ciudades, sobre todo el estado La Guaira. Ahora viene un periodo lento de reconstrucción de la infraestructura, ahora sí, bajo la suposición que se va a cumplir con la normativa sismoresistente. Pero además, acompañado de la recuperación de la tranquilidad y estabilidad emocional de la ciudadanía, que en distinta gradación sufrió en esta tragedia, desde los que tuvieron pérdidas de familiares y destrucción de sus viviendas hasta aquellos que padecieron, solo un poderoso temblor pocas veces visto, producto del movimiento de placas tectónicas con múltiples réplicas que vibran en el psiquismo de las personas, haciéndoles revivir lo que ha sido descrito, entre otros, como estrés postraumático.
Si el doblete sísmico puso en alerta, en el sistema nervioso de las personas, el haz neuronal de Lucha-Huida(luchar y/o huir), buscando protegerse de un peligro, que durante los sismos, se vive de manera traumática, ante el riesgo de perder la vida, frente a un fenómeno geológico que en el momento de su ocurrencia no se alcanza explicar, pero frente al cual el organismo reacciona liberando ciertas hormonas que incrementan el estado de alerta, aumenta la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la respiración.
Por si fuera poco, eventos sísmicos de tales magnitudes se acompañan de réplicas sísmicas constantes que se traducen en réplicas psíquicas, igualmente persistentes, que se experimentan en el psiquismo como reviviscencias del trauma original con aparición de conductas características del miedo: parálisis, temblores, llanto, pesadillas, pensamientos terroríficos y en ocasiones experimentar el fenómeno psíquico descrito como Flashback (sentir, frente a cada réplica, como que se estuviera viviendo de nuevo el evento sísmico traumático), puede aparecer lo que se ha denominado sismofobia (hiper vigilancia, hiperventilación, insomnio) frente a cualquier ruido inusual, viento fuerte etc. generando lo que se conoce como el fantasma de la réplica, fenómeno que puede perdurar en la psiquis de las personas durante mucho tiempo después de concluido los terremotos.
La reconstrucción estructural de una ciudad puede durar mucho tiempo, la desconstrucción y reconstrucción del psiquismo, producto de un doblete sísmico de las magnitudes del ocurrido en Venezuela puede durar toda una vida; y se logra con más éxito con el apoyo colectivo en un país que está dispuesto a renacer con la fuerza y el vigor de su historia libertaria.










