En el marco de una estrategia de seguridad integral, el Gobierno nacional ha logrado avances significativos en la desarticulación de estructuras delictivas transnacionales, resultado de una sostenida labor de inteligencia y despliegue territorial coordinado con organismos internacionales.
La desarticulación de los centros operativos de las bandas más peligrosas del país ha sido posible gracias a una planificación estratégica que alcanzó un punto de inflexión decisivo en 2023. La intervención y recuperación del control absoluto de los internados judiciales de Tocorón, Tocuyito, Puente Ayala y La Pica permitió desmantelar la logística criminal que operaba desde el interior de estos centros.
Destaca el operativo en el Internado Judicial de Tocorón, donde el despliegue de más de 11.000 efectivos de seguridad permitió neutralizar el principal nodo de comunicaciones desde el cual se coordinaban extorsiones y delitos de alta gravedad a nivel nacional.
Esta gestión es el resultado de años de acciones tácticas contra el crimen organizado. El reporte oficial subraya la cronología de las neutralizaciones que han debilitado el tejido delictivo en Venezuela:
2016: Neutralización de alias «El Picure», quien controlaba el eje Aragua-Guárico.
2022: Captura y caída de alias «El Koki» tras despliegues especiales en Las Tejerías.
2023: Toma militar y policial de Tocorón, desarticulando la base central de la delincuencia organizada.
Reciente: Desmantelamiento de la estructura criminal dirigida por alias «Wilexis» en el estado Miranda.
Actualidad: Captura de alias «Niño Guerrero», marcando un hito en la lucha contra la logística de bandas transnacionales.
La lucha contra el crimen ha trascendido fronteras mediante la consolidación de canales activos de asistencia técnica e intercambio de información. A través del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), INTERPOL Caracas, la Superintendencia Nacional de Aduanas (SUNAD) y el Ministerio Público, el Estado ha formalizado convenios bilaterales con naciones aliadas como Brasil, Colombia y Rusia.
Asimismo, la colaboración con organismos de seguridad de Estados Unidos ha sido clave para el quebrantamiento de las operaciones de las bandas transnacionales, reafirmando el compromiso del Estado venezolano con la paz y la seguridad ciudadana mediante el uso de inteligencia de vanguardia y una política de Estado constante y firme.










