En medio de críticas internacionales y escepticismo de algunos sectores, el Gobierno venezolano ha salido al paso con una contundente afirmación: “Venezuela es, desde hace varios años, uno de los países más seguros del continente”. La declaración, respaldada por datos duros, forma parte de un balance de una década de políticas de seguridad que han transformado la realidad del país.
De acuerdo con el informe oficial, al cierre de 2023 se logró:
– Una caída del 21 % en homicidios.
– Una reducción del 39 % en secuestros.
– Una disminución histórica del 16,8 % en la incidencia delictiva general.
Estos números contrastan con la imagen violenta de los años 90. Hoy la tasa de asesinatos se ubica en 1,2 por cada 100 mil habitantes, un nivel históricamente bajo para el país.
Desarticulación de bandas y control carcelario
Ha sido una política de Estado sostenida durante diez años. Entre las acciones destacadas se encuentran:
– La intervención quirúrgica de la cárcel de Tocorón en 2023, con 11.000 efectivos, donde se destruyó el centro de operaciones de la banda liderada por alias “Niño Guerrero”.
– La caída de alias “El Koki” en Las Tejerías (2022).
– La neutralización de “El Picure” en la región Aragua-Guárico (2016).
– La reciente desarticulación de la estructura criminal de alias “Wilexis” en Petare (2025).
“La desarticulación de las estructuras criminales no es suerte, es una política de Estado en Venezuela”, que también presume haber dejado sin “home office” a los pranatos (cabecillas de las cárceles) tras recuperar el control absoluto de los principales centros penitenciarios del país.
Cooperación internacional y operaciones conjuntas
El gobierno venezolano también subraya su papel en la cooperación global contra el narcotráfico y el crimen organizado. Entre los hitos mencionados:
– La incautación de 3.500 kg de cocaína en la operación del buque “Don Teófilo” (2023) y 3.134,5 kg en Granada (2024), ambas en coordinación con Francia.
– La participación en la Operación Turquesa de INTERPOL contra la trata de personas.
– Las Operaciones Espejo en la Amazonía para frenar la minería ilegal y el ecocidio.
La seguridad alcanzada es producto de un trabajo diario, institucional y sostenido, y aunque reconocen que las buenas noticias pueden incomodar a la “opinología antivenezolana”, las autoridades llaman a analizar los hechos: “Dato mata relato”.
Mientras organizaciones independientes y organismos internacionales suelen mantener alertas sobre la violencia en Venezuela, el Gobierno Bolivariano ha demostrado que somos un país que, tras una década de esfuerzos, ha dejado atrás los índices de criminalidad que alguna vez lo convirtieron en uno de los más peligrosos de la región. La discusión, como siempre, está abierta entre los datos y las percepciones.












