La cumbre del G7, que durante tres días ha reunido a los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos en la ciudad de Evian, finaliza este miércoles con una jornada dedicada exclusivamente a los desafíos de seguridad que plantea la inteligencia artificial (IA) y el impacto de las redes sociales en las sociedades democráticas.
En este cierre de actividades, los mandatarios han priorizado el debate sobre la regulación tecnológica, buscando consensuar políticas que protejan a los menores y fortalezcan la ciberseguridad. Para profundizar en esta materia, los líderes del grupo compartirán una mesa de trabajo con figuras clave del ecosistema tecnológico global, entre ellos Sam Altman (OpenAI), Dario Amodei (Anthropic) y Arthur Mensch (Mistral AI).
El primer ministro británico, Keir Starmer, y el presidente anfitrión, Emmanuel Macron, han liderado las conversaciones sobre la necesidad de imponer límites más estrictos en el entorno digital, incluyendo medidas recientes en el Reino Unido que prohíben el uso de redes sociales a menores de 16 años, una línea de acción que también es objeto de análisis en Francia.
Más allá de la agenda tecnológica, la cumbre ha estado marcada por la participación activa del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha centrado gran parte del debate internacional. Los líderes han trabajado intensamente para definir declaraciones conjuntas sobre la situación en Ucrania y Medio Oriente.
Sobre la cuestión iraní, y a pocos días de la firma prevista del memorando de entendimiento en Suiza, el presidente Trump reiteró la postura de Washington: la prioridad absoluta es evitar que Teherán acceda a armas nucleares, advirtiendo sobre las graves consecuencias diplomáticas y militares en caso de incumplimiento. En cuanto al conflicto en Ucrania, el mandatario estadounidense ha endurecido su retórica, instando a Rusia a buscar una salida negociada bajo la amenaza de reinstaurar sanciones.
Asimismo, durante la cumbre, Trump formuló declaraciones significativas respecto al conflicto en el Líbano, instando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a actuar con mayor responsabilidad y señalando que la campaña militar en territorio libanés debe concluir.
A diferencia de encuentros anteriores, el presidente Trump ha cumplido con la agenda completa de los tres días de sesiones. Como cierre protocolar de la jornada, el presidente Emmanuel Macron recibirá al mandatario estadounidense en una cena privada en el Palacio de Versalles, un gesto que subraya la importancia del diálogo bilateral en el marco de esta alianza global.
Tras la finalización de las reuniones, se espera que cada jefe de Estado ofrezca conferencias de prensa individuales para detallar los resultados de los acuerdos alcanzados durante esta cumbre, que ha servido como termómetro de la geopolítica occidental en 2026.










