La noche del domingo se vio empañada por focos de violencia y alteraciones al orden público en la capital colombiana, en respuesta a la autoproclamación como presidente electo del candidato de Defensores de la Patria, Abelardo de la Espriella. Las manifestaciones, que comenzaron de manera dispersa, escalaron rápidamente en varios puntos de la ciudad, generando una crisis de seguridad que mantuvo en vilo a los ciudadanos.
De acuerdo con los reportes ciudadanos y los videos que circularon en redes sociales, la movilidad en áreas clave de Bogotá quedó paralizada. Los manifestantes, en señal de rechazo a los resultados preliminares, procedieron al bloqueo de calles, la quema de neumáticos y el lanzamiento de objetos contundentes contra la fuerza pública. Los enfrentamientos con los miembros de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) se tornaron violentos, requiriendo la intervención de las autoridades para restablecer el control en las zonas más críticas.
Ante la escalada de violencia, el actual presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo un llamado contundente a la policía para que actúe con firmeza. A través de sus redes sociales, el mandatario exhortó a detener «a toda persona que violenta a otras por el derecho a los escrutinios» y pidió tranquilidad a quienes no están de acuerdo con el resultado electoral. «No caigamos en la trampa de la violencia y mantengámonos muy unidos para no dejar retroceder al país. La paz hoy es fundamental», afirmó el presidente, al tiempo que resaltó el desarrollo pacífico de otras marchas masivas que tuvieron lugar en la ciudad.
Desde el monumento Ventana del Mundo, en la zona industrial de Barranquilla, Abelardo de la Espriella se dirigió a la nación para declarar su victoria. «Comparezco esta noche ante ustedes para anunciar la noticia más importante de mi vida: el pueblo colombiano me ha confiado el honor supremo de servirle como su próximo presidente de la república», expresó el político y empresario ultraderechista.
En su discurso, De la Espriella hizo un juramento de «lealtad absoluta con la Constitución» y prometió protegerla «de aquellos que pretenden cambiar el Estado de derecho por la tiranía». A pesar de la tensión en las calles, el candidato aseguró que gobernará «para todos los colombianos», sin retaliaciones ni persecuciones. «En democracia no existen enemigos irreconciliables, existen compatriotas que piensan diferente, pero que tienen exactamente los mismos derechos que nosotros», sentenció.
El respaldo internacional no se hizo esperar. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó su opinión a través de su cuenta en la red social Truth Social, celebrando la autoproclamación de su aliado político. «Ganó, y a lo grande», escribió Trump, reafirmando el apoyo que ya había expresado durante la campaña.
En junio pasado, Trump ya había advertido que los resultados de estas elecciones son «cruciales para el futuro de Colombia y su relación con Estados Unidos», ofreciendo «el apoyo y la fuerza total de Estados Unidos» si Abelardo resultaba ganador. Esta intervención ha generado un intenso debate sobre la influencia externa en el proceso democrático colombiano.










