El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció este domingo una presunta injerencia del Estado de Israel en el proceso electoral, con el objetivo de modificar los resultados de la segunda vuelta presidencial para favorecer al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella. La acusación se produce en medio de un escenario de máxima tensión, con el candidato oficialista Iván Cepeda impugnando 33.000 mesas y el preconteo otorgando una ajustada ventaja a De la Espriella.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario recordó que había advertido con antelación sobre la vulnerabilidad del software electoral. «Advertí que el software de los hermanos Bautista era vulnerable, según la sentencia del Consejo de Estado de 2018, y que debía cambiarse por un software público. Solicité a tiempo una auditoría experta y el registrador no lo permitió», escribió Petro.
El presidente aseguró que, durante la jornada del balotaje, se detectaron «pruebas de un cambio en las direcciones IP de varios servidores del registro nacional», lo que, a su juicio, demuestra que el software fue comprometido para alterar los datos de las mesas de votación. En un señalamiento directo, Petro concluyó: «La única entidad en el mundo capaz de hacer eso es el Estado de Israel».
Irregularidades y contexto de la denuncia
Las declaraciones de Petro profundizan sus críticas al preconteo del software ejecutado por la empresa Thomas Greg & Sons, recientemente envuelta en un escándalo por la licitación de pasaportes. El mandatario reiteró que el registrador nacional, Hernán Penagos, se negó sistemáticamente a entregar el código fuente, un requisito que consideraba «básico para la transparencia electoral».
Ante la gravedad de las denuncias, Petro solicitó formalmente un «escrutinio de todas las mesas» y el «conteo de nuevo de todos los votos con estudio de vulneraciones del software electoral y las mesas que sufrieron afectaciones» . Asimismo, hizo un llamado a la «tranquilidad y mesura para lograr un escrutinio a fondo y bien hecho que refleje la real decisión de la ciudadanía».
Reacciones y llamado al diálogo nacional
Mientras De la Espriella proclamaba su victoria y recibía el respaldo de líderes de la derecha continental como Donald Trump, Javier Milei o Santiago Abascal , Petro insistió en que «es el escrutinio lo que determina quién es el presidente». Añadió que «los colegios electorales sin firmas de los miembros de la junta deben ser impugnados de inmediato».
En un intento por desactivar la polarización, el presidente reiteró su llamado a un diálogo nacional. «Es hora, antes de dejar que el odio gane, de buscar un diálogo nacional entre las corrientes políticas fundamentales que dividen a la sociedad colombiana en dos, sea cual sea el verdadero resultado del escrutinio», sentenció.
La denuncia de Petro se inscribe en un contexto más amplio, donde el mandatario ha señalado la existencia de una «Operación Ajax» y otras estrategias interconectadas -como «Proyecto Júpiter» y «Honduras Gate»- orientadas a afectar la imagen de su Gobierno y de los Gobiernos progresistas de la región. En ese marco, Petro ha mencionado explícitamente a Benjamín Netanyahu, Javier Milei y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández como parte de una «alianza internacional de ultraderecha»










