La Comisión Técnica del Instituto Nacional de Transporte Terrestre (INTT) definió un nuevo paquete de regulaciones y medidas de seguridad dirigidas a las compañías que operan con servicios de delivery, encomiendas y traslados particulares. El objetivo principal de este marco normativo es frenar el índice de siniestros viales en los que se ven involucrados los conductores de motocicletas y optimizar el ordenamiento del transporte comercial en el país.
Entre las nuevas directrices destaca la obligatoriedad de que cada empresa cuente con su propia escuela de choferes supervisada por el INTT, la cual tendrá la tarea de otorgar una certificación oficial que avale la aptitud para el manejo con fines comerciales.
Requisitos y obligaciones para la operación legal
Las plataformas digitales, aplicaciones móviles y empresas del sector deberán adecuarse a los siguientes lineamientos institucionales:
- Estatus legal: Inscripción obligatoria en el Registro Nacional del INTT.
- Aval ministerial: Autorización expresa del Ministerio de Transporte, cumpliendo con el artículo 133 de la Ley de Transporte Terrestre para firmas con conductores afiliados (vehículos propios o alquilados).
- Protección al ciudadano: Contratación y vigencia estricta de pólizas de responsabilidad civil y de un seguro médico que dé cobertura al pasajero.
- Control vehicular: Evaluaciones mecánicas y revisiones técnicas de flota anuales realizadas por peritos certificados por el INTT para poder renovar el permiso de explotación comercial.
Consenso con el sector privado
La mesa de trabajo contó con la presencia de representantes del gremio de transporte digital, entre ellos Gerson Gómez, fundador de la plataforma Ridery. El sector empresarial respaldó el diseño de estos mecanismos preventivos, coincidiendo en que la implementación de reglas claras ayuda a mitigar los accidentes de tránsito sin frenar el dinamismo económico de un sector que se ha vuelto clave para el comercio nacional.










