El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha anunciado un acuerdo histórico con el Gobierno de los Estados Unidos, concebido para generar un impacto significativo en el renacimiento de la nación. Esta iniciativa surge como resultado del fortalecimiento de la relación bilateral y facilitará un flujo importante de inversiones destinado a la recuperación y reconstrucción de la infraestructura estratégica para el desarrollo de la industria de los hidrocarburos.
El entendimiento contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65 mil millones de barriles de petróleo, así como la participación de operadores privados para incrementar considerablemente la producción petrolera.
Asimismo, el convenio prevé una inversión superior a los 100 mil millones de dólares y más de 209 mil millones de dólares en tributos para el Estado. Estos recursos contribuirán de manera directa a la recuperación de la industria, al crecimiento económico del país, a la seguridad energética del hemisferio y a un mayor equilibrio en los mercados internacionales.
El objetivo central de esta alianza es avanzar hacia la consolidación de Venezuela como una potencia energética productora, poniendo sus inmensas reservas al servicio del desarrollo nacional, la generación de empleos, el incremento del ingreso de los trabajadores y el bienestar general del pueblo. Con este paso, el país consolida una nueva etapa de recuperación, crecimiento, producción, seguridad y prosperidad.










