La presidenta Delcy Rodríguez asumió ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas el compromiso de llevar a Venezuela hacia una nueva etapa política. «Vengo a asumir, hacia adelante, una responsabilidad histórica: la de conducir a Venezuela desde una etapa de incertidumbre y conflicto hacia una etapa de democracia plena, reconocida por su propio pueblo y por el mundo. Una nueva etapa de bienestar para el renacer de Venezuela», afirmó.
Al comienzo de su intervención, la mandataria recordó su recorrido en esa misma tribuna: «He estado en este estrado en diferentes momentos de mi vida como funcionaria. Primero como Canciller, luego como Vicepresidenta Ejecutiva y ahora como Presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela».
Rodríguez dijo que llegaba a la Asamblea «como una hija más de Venezuela a presentar las aspiraciones de un país que busca construir su propio destino», explicó, después de conflictos políticos que cerraron los espacios para dirimir las diferencias, y en medio de «un duro bloqueo económico que dio al traste con el modelo de desarrollo de inclusión e igualdad».
La jefa de Estado apoyó ese compromiso en su conocimiento del Estado venezolano: «Conozco muy bien a Venezuela, agradezco a Dios la oportunidad que me ha brindado para conocer los espacios institucionales en distintos sectores de la vida pública. Sé dónde están las puertas que se deben abrir para la transformación profunda de Venezuela, y para la edificación de las nuevas bases para una economía al servicio del desarrollo nacional».
Para la Presidenta, las pruebas de este año, el conflicto político y el doble terremoto del 24 de junio, abren un momento de cambio: «Hay momentos en la historia de los pueblos en que la tragedia, paradójicamente, se convierte en el punto de quiebre hacia algo nuevo. No porque el dolor sea deseable, sino porque nos obliga a mirar de frente lo esencial y a dejar atrás lo que ya no nos sirve. Venezuela vive hoy uno de esos momentos».
En ese sentido, explicó que «Venezuela Renace» resume la actitud con la que el pueblo enfrentó esos dos golpes. Cerró con un llamado: «Que este momento político y geopolítico quede en la historia como el día en que decidimos levantarnos, todos juntos, para construir el renacer de la República».








