En el marco del Foro Mundial de la Alimentación 2026 organizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, presentó un balance sobre los progresos nutricionales del país, destacando una reducción sostenida de la subalimentación, la cual se ubica en 3 % en lo que va del año 2026, tras situarse en 5,3 % durante el 2025.
Durante su intervención, la mandataria destacó que, a pesar de los desafíos económicos de los últimos años, el país ha logrado revertir los indicadores de vulnerabilidad alimentaria priorizando la atención a la infancia y a los sectores más vulnerables.
«Venimos de un país que ha aprendido a levantarse, a reconstruirse desde sus propias capacidades y a mirar hacia adelante con confianza y esperanza. Un país que busca renacer»
Cifras históricas y protección social
Entre los indicadores presentados ante la comunidad internacional destacan:
- Malnutrición infantil: La malnutrición aguda en niños y niñas menores de 5 años pasó de un 14,8 % en 2019 a un 1,3 % en 2025.
- Lactancia materna: Registra una tasa de cobertura exclusiva del 73,7 %, una de las más altas de la región.
- Abastecimiento pleno: La utilización de la capacidad instalada agroindustrial creció del 66 % en 2021 al 78 % en 2025, garantizando la oferta de alimentos mediante producción nacional y sustitución de importaciones.
- Programas de protección: El Programa de Alimentación Escolar (PAE) brinda atención diaria a más de 2,5 millones de estudiantes, mientras que los programas alimentarios nacionales garantizan cobertura a más de 5 millones de familias.
«A pesar de los avances, 645 millones de personas continúan padeciendo hambre, equivalentes al 7.8% de la población mundial. Más de 2.000 millones enfrentan inseguridad alimentaria y miles de millones no pueden acceder a una dieta saludable» afirmó Rodríguez.
Asimismo, la presidenta Rodríguez rindió un reconocimiento especial a la agricultora andina María Cantalicia Torres de Torres, galardonada por la FAO como «heroína de la alimentación» por su trabajo preservando semillas nativas de papa, visibilizando el rol fundamental de las mujeres rurales venezolanas.
«Los alimentos jamás deberían convertirse en instrumento de presión o confrontación política. Donde existen diferencias entre Estados, el diálogo y la diplomacia deben prevalecer. Donde existe hambre, nuestra responsabilidad común es encontrar soluciones» expresó la Presidenta.








