La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, dirigió una alocución a la nación en la que presentó los ejes de un proceso de «transformación política, económica y cultural» que, afirmó, avanza de manera democrática, ordenada, institucional y verificable. Durante su discurso, la mandataria abordó temas de soberanía, justicia, derechos humanos, diálogo político, economía y comunicación, y dejó mensajes directos a trabajadores, familias afectadas por el terremoto del 24 de junio, jóvenes y venezolanos en el exterior.
Soberanía y rumbo de la transformación
Rodríguez subrayó que las decisiones del proceso de cambio «se toman aquí, se firman aquí y se anuncian aquí», y sentenció que «la soberanía no se negocia». Asimismo, advirtió que «un anuncio no vale por lo que promete, vale por lo que se cumple», y sostuvo que el horizonte político del país «no se mide con una fecha en el calendario, sino desde una secuencia de objetivos que debemos alcanzar».
Reforma judicial y derechos humanos
En materia de justicia, la Presidenta informó que está en marcha una consulta nacional para la reforma de la justicia penal, con asistencia técnica de la Unión Europea y colaboración de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Destacó que casi nueve mil personas han sido beneficiadas por la Ley de Amnistía y que más de mil han sido puestas en libertad.
Rodríguez recordó que en septiembre reconoció que la Ley contra el Odio se había aplicado «de forma abusiva» y pidió su reforma para eliminar las sanciones penales y fortalecer su carácter educativo. Una vez promulgada la reforma, señaló, el sistema de justicia deberá revisar los casos de personas procesadas con base en ese instrumento. En ese sentido, invitó a organizaciones independientes a verificar «cada uno de estos pasos en total libertad y transparencia».
La mandataria también afirmó que «ninguna persona podrá ser detenida sin orden judicial, salvo los casos de flagrante comisión de delito», y defendió la protesta pacífica como un derecho constitucional que debe ejercerse con respeto a la integridad de los funcionarios de seguridad.
Diálogo político y elecciones
Sobre la mesa de diálogo político, indicó que está centrada en los venideros procesos electorales, la reforma del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la recuperación de recursos para la atención socioeconómica tras el terremoto. «No es un diálogo para la foto. Son temas duros y no se resuelven en un día», afirmó, y garantizó que «habrá elecciones, todas las que manda nuestra Constitución, organizadas por una autoridad electoral renovada y con el mundo como testigo».
Economía y trabajo
En el plano económico, Rodríguez informó que ha instruido la valoración de activos no esenciales en manos del Estado que puedan ser ofertados al sector privado o devueltos a sus antiguos propietarios. Señaló que el diálogo económico ha arrojado la suscripción de 61 contratos en hidrocarburos bajo los parámetros de la nueva ley, con 44 acuerdos más en negociación, y que están en curso importantes negociaciones en minería.
Asimismo, anunció una mesa de diálogo para consensos laborales con las principales centrales sindicales, las cámaras empresariales y el Gobierno nacional, y adelantó que para 2027 están previstos incrementos del ingreso de los trabajadores «en cuatro momentos», que en ningún caso podrán ser inferiores al crecimiento económico de cada trimestre precedente.
Comunicación y verdad
La Presidenta pidió a los comunicadores «responsabilidad y respeto a los derechos de los ciudadanos» y exhortó a los medios nacionales e internacionales a no estigmatizar la imagen del país ni de su gentilicio. Recordó su intervención en la ONU al afirmar que «cuando dije que la legalidad era el camino no era una simple frase, era un método».
Gisell: En el cierre de su alocución, Rodríguez se dirigió a diversos sectores. A los trabajadores que han pedido mejoras salariales les reconoció su derecho a reclamar y aseguró que los escucha; a las familias que reconstruyen sus viviendas tras el








