La Presidenta de la República, Delcy Rodríguez, confirmó este miércoles el aterrizaje del primer vuelo entre Catar y Venezuela, un hecho calificado como histórico para la aeronáutica civil del país. El anuncio lo hizo desde una planta de procesamiento avícola en Maturín, estado Monagas, donde recorrió sus instalaciones y dialogó con su propietario, Luis, conocido como «Chichi».
«¡Buenas noticias para Venezuela! Acaba de aterrizar el primer vuelo entre Catar y Venezuela. Esto es un hecho histórico, primer vuelo en la historia de nuestra aeronáutica civil», expresó la mandataria. Señaló que esta conexión servirá «para impulsar el turismo, para impulsar el comercio internacional» y expresó su aspiración de que «lo hecho en Venezuela salga al mundo».
En esa línea, informó que la vicepresidenta sectorial, Anabel, anunció la eliminación y simplificación de trámites para facilitar la exportación en el ámbito de la pesca, la acuicultura, el café, el cacao, los alimentos y todos los productos que Venezuela pueda exportar. «Eliminados trámites, eliminada burocracia, para que nuestros productos puedan salir al mundo, genere divisas, genere empleo», afirmó.
Rodríguez destacó las capacidades productivas de la planta visitada: 270.000 huevos diarios, capacidad de sacrificio de 12.500 pollos por hora, 540.000 gallinas ponedoras y 30 toneladas diarias de embutidos. «Esta es la Venezuela donde nosotros estamos visualizando el plan económico año 2040-2050. Una Venezuela que sustente sus bases sólidas en la productividad, garantizar oferta para la demanda porque se viene un gran bum económico para Venezuela y este estado también», señaló.
Asimismo, reiteró su llamado a los industriales a alcanzar la máxima capacidad productiva y recordó que el Ejecutivo trabaja con organismos financieros multilaterales para dar impulso financiero y facilidades fiscales y tributarias a las empresas, con el fin de que el país pase «de una etapa de resistencia, de recuperación, a una etapa de la Venezuela potencia».
Finalmente, subrayó su compromiso con el empleo juvenil y con los consensos con los trabajadores, cuyos horizontes deben ser «crecimiento económico y felicidad social de nuestro pueblo». «Yo no creo en un crecimiento desigual, yo creo en la igualdad», concluyó.








