En un despliegue de unidad y preparación que recorre todo el territorio nacional, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y el pueblo venezolano realizan, este sábado, ejercicios militares especiales que constituyen más que una demostración de fuerza: son la reafirmación viviente de una doctrina de defensa única que convierte la unión cívico-militar en el pilar fundamental de la soberanía nacional.
Una movilización sin precedentes
Los ejercicios de este 4 de octubre movilizan 335 Áreas de Defensa Integral a lo largo y ancho del país, junto con 15.751 Bases Populares de Defensa Integral y más de 5.300 unidades de Milicia Comunitaria. Esta cifra extraordinaria no representa solo un número; sino la materialización de un concepto estratégico, donde la defensa deja de ser tarea exclusiva de los cuarteles para convertirse en compromiso de todo el pueblo.
El presidente Nicolás Maduro ha enfatizado que estos ejercicios tienen carácter organizativo, concentrándose en verificar los mecanismos de mando, conducción y comunicaciones antes que en movimientos de armamento. Se trata, en sus palabras, de «afinar todos los mecanismos de defensa territorial, defensa nacional y fortalecer la capacidad defensiva de la nación«.
La evolución de una doctrina: del cuartel a la comunidad
Lo que hoy presenciamos es la evolución de un principio fundacional de la revolución bolivariana. El propio ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, lo explicaba con claridad:
«Hugo Chávez le dio un vuelco completo a la doctrina militar del país y comenzó la unión cívico-militar«.
Esta doctrina ha evolucionado desde aquel concepto inicial de unión cívico-militar, hacia lo que hoy se configura como una auténtica integración pueblo-fuerza armada-policía. El ministro Padrino López lo describe como «una gran fortaleza que hemos construido en revolución«.
Claves de la integración pueblo-FANB
| Componente | Rol en la defensa nacional | Impacto estratégico |
| Estructura militar tradicional | Defensa convencional y protección de puntos críticos | Capacidad de respuesta frontal a amenazas externas |
| Milicia Bolivariana | Enlace territorial y defensa popular organizada | Disuasión mediante preparación ciudadana masiva |
| Bases Populares de Defensa | Defensa comunitaria y toma de decisiones local | Red de resistencia descentralizada y autónoma |
Respuesta soberana ante tensiones geopolíticas
Estos ejercicios no ocurren en el vacío. Se desarrollan en un contexto internacional donde Venezuela enfrenta presiones considerables, incluyendo despliegues navales estadounidenses en el Caribe y recientes incidentes con aeronaves F-35 que volaron a apenas 75 kilómetros de la costa venezolana.
Frente a esta situación, la movilización conjunta de pueblo-FANB emerge como respuesta soberana. Como señaló el presidente Maduro: «El imperio nos amenaza, y la patria de Simón Bolívar responde: estamos más unidos que nunca para salvaguardar nuestro derecho a la soberanía, la paz y el derecho a la vida y al trabajo para el pueblo de Venezuela«.
Más que disuasión: la construcción de paz
El objetivo final de estos ejercicios trasciende lo militar. Así lo expresa el mensaje presidencial al afirmar que buscan garantizar «navidades felices y en paz» para el pueblo venezolano. Se entiende así que la verdadera fortaleza nacional no se mide únicamente por la capacidad armamentística, sino por la capacidad de proteger la tranquilidad cotidiana de los ciudadanos.
El Comandante Estratégico Operacional de la FANB, general en jefe Domingo Hernández Lárez, ha destacado que estas actividades incluyen desde labores de escudriñamiento de costas hasta saltos de apertura semi-automática, demostrando la versatilidad y preparación técnica de las fuerzas.
Los ejercicios de este 4 de octubre encapsulan una verdad estratégica que Venezuela ha convertido en doctrina: la defensa más efectiva es la que integra al pueblo. Mientras otras naciones confían su seguridad exclusivamente a tecnología y presupuesto militar, Venezuela ha optado por fortalecer el tejido social como componente esencial de su defensa.
Esta aproximación redefine conceptos militares convencionales. Como afirmó el ministro Padrino López: «La verdadera fuerza no se mide solo por cañones, sino por la voluntad combativa de un pueblo para superar obstáculos a través de la conciencia patriótica y política«.
Hoy, Venezuela demuestra que su fortaleza no reside principalmente en armamento sino en una ciudadanía organizada, consciente y comprometida con la defensa de su soberanía. En un mundo donde las amenazas evolucionan constantemente, esta puede ser la lección más perdurable: cuando pueblo y fuerza armada marchan unidos, la defensa nacional se transforma de estructura estatal en convicción popular.










