En una acción diplomática de alto nivel, el presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, mantuvo este miércoles una comunicación directa con el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres. El objetivo central fue alertar formalmente a la comunidad internacional sobre una grave y peligrosa escalada de agresiones por parte del gobierno de los Estados Unidos, las cuales constituyen una amenaza flagrante a la soberanía nacional, la integridad territorial y la paz regional.
Durante la conversación, el Jefe de Estado venezolano presentó una denuncia documentada sobre las recientes y públicas declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump y del funcionario Stephen Miller. En dichas intervenciones, se hizo un reclamo improcedente sobre los recursos naturales y el territorio soberano de Venezuela, retórica que el Presidente Maduro calificó como «una resurgencia del pensamiento colonial del siglo XIX, incompatible con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas».
Denuncia estructurada de Venezuela:
1. Violación de la Soberanía y el Derecho Internacional: El presidente Maduro exigió un rechazo categórico y unánime por parte del sistema de la ONU hacia estas declaraciones, que pretenden negar el derecho inalienable del pueblo venezolano a la autodeterminación y al control de sus riquezas naturales.
2. Piratería económica y asedio financiero: Se expuso ante el Secretario General el recrudecimiento de una campaña multifacética contra Venezuela, que incluye:
· La difusión sistemática de «fake news» (noticias falsas) para justificar acciones de coacción.
· La ejecución de actos de «piratería moderna», ilustrada con el asalto y desvío ilegal de un buque cargado con petróleo venezolano comercializado de forma legítima, un hecho que configura un robo a los bienes del Estado venezolano.
3. Defensa de la diplomacia y la paz: Frente a lo que denominó una «diplomacia de la barbarie», el Gobierno venezolano reafirmó su compromiso inquebrantable con la solución pacífica de controversias, el diálogo respetuoso y los principios del multilateralismo. Venezuela ratifica su condición de nación pacífica que defiende la estabilidad de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.
Respuesta y compromiso de las Naciones Unidas:
El secretario general, António Guterres, en su calidad de máximo garante de los principios fundacionales de la organización, reafirmó su adhesión a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional. Expresó su solidaridad con el pueblo venezolano y subrayó, de manera crítica, la imperiosa necesidad de evitar cualquier escalada que pueda conducir a un conflicto armado, al cual calificó de «estéril, devastador y sin justificación alguna».
Guterres informó que la Secretaría General de la ONU daría seguimiento continuo y estrecho a la situación, acompañando su tratamiento en los foros correspondientes, con especial atención al Consejo de Seguridad. La organización priorizará en todo momento las vías de la desescalada, el diálogo político inclusivo y la diplomacia preventiva como los únicos caminos para salvaguardar la estabilidad y la paz en la región.












