El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, denunció hoy que el significativo despliegue militar de Estados Unidos en el Mar Caribe, bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, constituye una maniobra de agresión cuya intención final es el control de los recursos naturales del país.
En el contexto del Encuentro de Juristas en Defensa del Derecho Internacional, Rodríguez enfatizó la voluntad inquebrantable de Venezuela de mantener la paz con total independencia y autodeterminación, rechazando cualquier política que busque someter a la nación.
El parlamentario refutó la narrativa mediática y las «realidades virtuales» instaladas por Washington, contrastándolas con la vida cotidiana venezolana.
«Muchos de los visitantes se asombran de ver cuál es la realidad de Venezuela. La realidad es que nuestras calles están en paz, la realidad es que a nuestro pueblo le gusta preparase y disfrutar las Navidades… La realidad de Venezuela es de casas con puertas abiertas donde se recibe un abrazo y de compartir un café o un plato de comida.»
Rodríguez aseguró que la estrategia de fabricar mentiras tiene como único propósito violar el derecho internacional y justificar un cambio de gobierno para apropiarse de las inmensas riquezas de Venezuela.
El presidente de la AN cuestionó la doble moral de EE. UU. en la lucha contra las drogas.
Señaló que, si la lucha fuera genuina, Washington debería tratar el consumo de sustancias ilícitas como un problema médico y social en lugar de militarizar la región.
También, criticó la falta de control sobre poderosos opiáceos como la heroína y el fentanilo dentro de los Estados Unidos, mientras movilizan a sus Fuerzas Armadas en el «pacífico y desmilitarizado» Mar Caribe.
Frente a las acusaciones, Rodríguez informó que Venezuela no es un país productor ni tiene un problema significativo de consumo de drogas, un hecho que ha sido certificado por instituciones serias, incluidas las Naciones Unidas, destacando al país como uno de los que más ha combatido el tráfico ilícito de drogas en la región.
El titular del Parlamento concluyó con un enérgico llamado a la comunidad internacional para la defensa de la estabilidad regional.
«Nuestro llamado, nuestro grito, nuestra insistencia, es que todos luchemos para que nuestro Caribe siga siendo ese lugar de paz que merecemos los habitantes de esta región. La agresión militar y mediática utiliza el pretexto del narcotráfico (que no combaten en sus raíces) para desestabilizar a Venezuela en su búsqueda de los recursos naturales.»










