Durante su intervención en el Encuentro con la Red de Juristas, el diputado de la Asamblea Nacional, Nicolás Maduro Guerra, afirmó que los sucesos del pasado 3 de enero, que describió como el «secuestro del presidente Constitucional Nicolás Maduro por parte del imperio estadounidense», han convertido al Jefe de Estado en «un símbolo de resistencia contra el fascismo y el imperialismo».
El parlamentario centró su discurso en denunciar la operación militar extranjera, a la que calificó como «una puñalada mortal al derecho internacional» que ha dejado este cuerpo normativo «agonizando». Subrayó que dicha acción, que incluyó una invasión, el secuestro del Presidente y su traslado forzoso, violó flagrantemente todas las inmunidades y garantías reconocidas por las normas universales.
Maduro Guerra recordó las primeras palabras del presidente Maduro durante la audiencia del 5 de enero: “No soy culpable, soy un hombre decente, soy el Presidente de Venezuela y soy un prisionero de guerra. Fui secuestrado en mi casa en Caracas”. El diputado calificó esta declaración como un mensaje que “estremeció al mundo” y que resume hoy “una verdad basada en hechos”.
Frente a lo que definió como una grave agresión, el diputado destacó la resiliencia del Estado venezolano. «Una gran victoria es que mantuvimos el hilo constitucional y se evidencia la fortaleza de nuestro Estado de derecho y de nuestras instituciones», afirmó. En este sentido, recordó la actuación expedita del Tribunal Supremo de Justicia, que dictó sentencia la noche del mismo 3 de enero para garantizar la continuidad institucional y la preservación del orden constitucional.
Para finalizar, Maduro Guerra reiteró el compromiso inquebrantable del país con su soberanía y marco legal. «Se ha preservado la Carta Magna y la institucionalidad del país», aseveró, enfatizando la determinación de seguir defendiendo la Constitución, construir la unidad nacional y fortalecer el Estado de derecho frente a cualquier amenaza.










