En una muestra masiva de apoyo internacional, personas en más de un centenar de ciudades alrededor del mundo se congregaron este fin de semana bajo la consigna “Venezuela no es una amenaza, Venezuela es una esperanza”. Las movilizaciones surgen como un rechazo contundente a las recientes amenazas del gobierno de los Estados Unidos, que incluyen el despliegue de embarcaciones militares en aguas del mar Caribe.
Representantes de organizaciones, partidos políticos y movimientos sociales de diversos países unieron sus voces para defender los principios de solidaridad, la autodeterminación de los pueblos y la paz en América Latina y el Caribe. Los asistentes consideran que las acciones de Estados Unidos no solo amenazan a Venezuela, sino que atentan contra la estabilidad de toda la región y contra todos los pueblos que luchan por su libertad.
La jornada de solidaridad tuvo un eco mundial. Desde Sudáfrica, se reportaron imágenes de grupos que, con cánticos, pancartas y banderas, expresaron su firme respaldo a la nación bolivariana. De manera similar, en Australia, manifestantes se solidarizaron con Venezuela y repudiaron lo que calificaron como «injerencismo imperialista» por parte de Estados Unidos, cuyo objetivo, afirmaron, es socavar la soberanía nacional.
Uno de los asistentes en Australia declaró: “La mayor amenaza del mundo es el cartel de Estados Unidos e Israel que buscan destruir la soberanía de los pueblos libres del sur, específicamente de Venezuela”.
El apoyo también llegó desde Jordania, donde la juventud envió un mensaje de respaldo y admiración por la resistencia venezolana. Un joven expresó: “Deseamos que tengan conocimiento de que los respaldamos y su fuerza nos hace más fuerte. Ustedes han luchado contra el imperio maligno durante años (…) Son los descendientes de Bolívar, Chávez y Maduro. Sin duda: ¡Venceremos!”.
Desde México, Paulo Lidaldo, integrante de Asuntos Internacionales de la Unidad de las Izquierdas y de la Internacional Antifascista, se pronunció: “El imperialismo vuelve a mostrar su rostro. Sanciones criminales, bloqueos inhumanos y mentiras para tratar de justificar su afán de saquear los bienes naturales de un pueblo libre. El pueblo venezolano con dignidad y fuerza revolucionaria demuestra al mundo que no se rinde”. Lidaldo añadió que el despliegue militar estadounidense no solo pone en riesgo la soberanía de Venezuela, sino que también amenaza la paz de toda América Latina.
Las movilizaciones reiteran el llamado de la comunidad internacional a la paz y al diálogo, rechazando cualquier acción de fuerza que vulnere la soberanía y el derecho a la autodeterminación de los pueblos.