En un movimiento estratégico para fortalecer el poder popular, el Presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció la creación de la Comisión Nacional de Transición Obrera (CENOT). Esta instancia tendrá un plazo de 18 meses para refundar los liderazgos, métodos y estatutos de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores, asegurando una democratización profunda desde las bases productivas.
Democracia participativa desde las fábricas.
El anuncio se realizó durante el Congreso Constituyente de la Clase Obrera, un proceso que el Jefe de Estado calificó como «sin precedentes».
La hoja de ruta de esta renovación se sustenta en una movilización masiva que incluyó:
● 22.110 asambleas de base en centros de trabajo de todo el país.
●66.330 delegados y delegadas electos directamente por sus compañeros.
●Inclusión de género histórica, con un 40% de participación femenina en los liderazgos de base.
“Nunca jamás se había visto un proceso como este, de democratización profunda. Un país camina y descansa sobre los brazos de su clase obrera”, enfatizó el Presidente Maduro.
La nueva comisión (CENOT) tiene tareas inmediatas y de carácter obligatorio para garantizar que el liderazgo obrero sea legítimo y activo.
En 20 días debe presentar el cronograma de transición nacional, en 6 meses definir nuevos estatutos y una metodología de elecciones generales y se establece que los líderes deben ser trabajadores activos en planta y sus mandatos serán revocables, eliminando las viejas estructuras burocráticas.
Como pilares de esta nueva etapa, el Ejecutivo anunció el relanzamiento de la Universidad Bolivariana de los Trabajadores «Jesús Rivero» y la creación de la Escuela Nacional de Cuadros Obreros.
Estas instituciones se enfocarán en formación técnica, economía política y gestión productiva.
Por su parte, la vocera María Alejandra Grimán Rondón entregó un Plan Productivo elaborado íntegramente por los trabajadores, demostrando que la clase obrera venezolana no solo es una fuerza política, sino el motor técnico capaz de dirigir el modelo económico nacional.
Con estas medidas, el Gobierno Bolivariano ratifica que la estabilidad del país y la soberanía económica residen en la organización directa de sus trabajadores.










