Informaciones recientes han puesto en duda el despliegue anunciado de buques de guerra de los Estados Unidos en el mar Caribe. Según un reporte basado en una imagen satelital, el USS Sampson, uno de los destructores mencionados por la agencia de noticias Reuters para una misión en la región, fue avistado cerca de la Isla Naos, en Panamá, en aguas del océano Pacífico.
Esta ubicación contrasta con los reportes originales que señalaban que el buque, junto con los USS Gravely y USS Jason Dunham, sería desplegado en el sur del Caribe como parte de una operación naval estadounidense para combatir el narcotráfico.
La presencia del navío en Panamá es calificado nuevamente como un «falso positivo» y parte de una «operación psicológica» orquestada por agencias internacionales y el gobierno de Washington, lo que representa una violación a la soberanía de Venezuela.
La operación, que según los reportes iniciales involucraría a aproximadamente 4,500 efectivos, ha sido repudiada por varios países de la región, que la consideran ilegítima e ilegal.