Hoy se ha lanzado con fuerza una campaña global de solidaridad bajo el lema «Venezuela no es una amenaza, es una esperanza». Esta iniciativa surge como una respuesta unificada de movimientos sociales, políticos y culturales de todo el mundo para rechazar las campañas de agresión, las sanciones unilaterales y la desinformación sistemática que intentan silenciar la verdad sobre Venezuela.
El objetivo central de la campaña es visibilizar y defender la paz, la soberanía y la dignidad inquebrantable del pueblo venezolano, que continúa resistiendo con valentía frente a las adversidades. La iniciativa busca cambiar la narrativa dominante, destacando la lucha de Venezuela por su autodeterminación.
Desde todos los rincones del planeta, una amplia coalición de grupos solidarios ha unido fuerzas en esta causa común. Estas organizaciones han alzado su voz para defender el derecho inalienable de la República Bolivariana de Venezuela a decidir su propio destino político y económico, libre de cualquier forma de injerencia o coerción externa.
La campaña no solo promueve un mensaje de solidaridad internacional, sino que también condena enérgicamente los persistentes intentos de desestabilización que representan una grave amenaza para la paz y la estabilidad de toda la región latinoamericana.
«Venezuela no es una amenaza, es una esperanza» es un grito de unidad que ya comienza a resonar con fuerza en las calles, a través de redes sociales, en medios de comunicación alternativos y en foros internacionales. Más que un eslogan, esta consigna reafirma el apoyo incondicional de la comunidad global a la Revolución Bolivariana y al principio sagrado de la independencia nacional.