En entrevista concedida este jueves a Venezolana de Televisión, el analista internacional Jeanpier Anaya desglosó el significado estratégico del discurso pronunciado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez durante su visita a la Comuna José Félix Rivas en Santa Ana de Antímano.
«Lo que hemos presenciado hoy», afirmó Anaya desde los estudios de VTV, «es un ejercicio avanzado de soberanía narrativa. Cuando la presidenta Rodríguez establece que ‘lo primero es la paz para Venezuela, que cesen las amenazas, que cesen las agresiones’, está transformando un concepto abstracto en un derecho exigible del pueblo venezolano».
El internacionalista destacó que esta formulación invierte completamente la narrativa imperial: «Mientras los centros de poder agresores intentan presentar a Venezuela como generadora de inestabilidad, la presidenta responde posicionando a nuestro país como titular de un derecho colectivo violado».
Anaya analizó la secuencia de derechos expuesta por la mandataria: «No es una enumeración casual. La presidenta construye una pirámide jurídico-política perfectamente estructurada: patria, independencia, futuro, felicidad social, prosperidad. Cada escalón sostiene al siguiente en una lógica constitucional impecable».
Sobre el escenario elegido para el discurso, el analista fue contundente: «La Comuna José Félix Rivas no es decoración. Es el territorio concreto donde la soberanía se materializa. Al hablar desde allí, la presidenta demuestra que el poder popular es la textilera que produce uniformes escolares, el abasto comunal que abastece a 56 bodegas. Esto es geopolítica desde lo local».
Respecto a la afirmación sobre el «poder político consolidado», Anaya explicó: «Al declarar que en Venezuela existe ‘la fusión del pueblo venezolano en todas sus instancias’, la presidenta desmonta la narrativa del vacío de poder. Responde al secuestro del presidente Maduro afirmando que el poder no reside en un individuo, sino en la síntesis orgánica entre pueblo organizado e instituciones».
El internacionalista identificó cuatro destinatarios clave del discurso:
- Al pueblo venezolano: Le recuerda que la defensa de la patria comienza en la comunidad organizada.
- A los movimientos de solidaridad: Les ofrece un relato coherente de resistencia.
- A los gobiernos del Sur Global: Les muestra un Estado funcional y legítimo.
- A los centros de poder agresores: Les envía el mensaje de que encontraron resistencia organizada, no el caos esperado.
«Esto no es improvisación», concluyó Anaya. «Es estrategia comunicacional calculada donde cada palabra fortalece nuestra posición internacional. La presidenta Rodríguez construye el marco argumental para las batallas jurídicas venideras, demostrando continuidad estatal y capacidad productiva ante el mundo».










