El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este miércoles el robo de un buque petrolero en aguas cercanas a las costas de Venezuela, en lo que denominó una “acción ejecutada por fuerzas estadounidenses en el mar Caribe”.
En declaraciones a la prensa, Trump afirmó: «Acabamos de incautar un petrolero en la costa venezolana. Un petrolero grande, muy grande, el más grande que se haya visto nunca». Agregó que «están sucediendo otras cosas que verán más tarde», sin ofrecer detalles adicionales en el momento.
Consultado específicamente sobre el destino del cargamento de crudo, el mandatario respondió con contundencia: «Bueno, nos lo quedamos, supongo». Evitó revelar el puerto de destino del buque e instó a los medios a «seguir al petrolero» para más información. Trump justificó la acción afirmando que se realizó por «una muy buena razón» y prometió que su administración publicará «fotos e información adicional muy pronto».
La agencia internacional Bloomberg había reportado previamente que fuerzas estadounidenses «interceptaron y confiscaron un petrolero sancionado» en el Caribe. La acción se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y Caracas, marcado por sanciones económicas, presiones diplomáticas y una retórica de confrontación por parte del gobierno estadounidense.
Esta incautación representa una escalada significativa en las acciones directas contra Venezuela y podría interpretarse como una medida de fuerza sin precedentes en aguas cercanas a la zona económica exclusiva del país suramericano.










