Papel y Tinta

Sol y Rayos de Bolívar

Lorena Almarza
Lorena Almarza

Después de las Batallas de Boyacá (1819) y Carabobo (1821) y de otras batallas definitivas para la independencia de Suramérica se crea en Cuba en 1823 la organización “Soles y rayos de Bolívar” para luchar contra el colonialismo español e instaurar la república independiente de Cubanacán. Uno de los propósitos de este movimiento era integrar Cubanacán a la República de Colombia. La consolidación de esta nación era clave en el ideal integracionista del Libertador. Tenía como finalidad geopolítica contribuir al “equilibrio del universo” e impedir el expansionismo, tanto europeo, manifestado sobre todo por la Santa Alianza- como, estadounidense expuesto desde los inicios de la creación de la República del Norte por sus “padres fundadores”.

Varios latinoamericanos – entre los que se encontraba el poeta José María Heredia (1803-1839) – quien había vivido en Venezuela; liderados por el habanero José Francisco Lemus, coronel del ejército de Bolívar, se suman a este plan y se proponen, con el apoyo de tropas bolivarianas asentadas en el continente, independizarse de España y crear la república de Cubanacán, como acto previo a su unión a la República de Colombia.

Esto no fue una acción aislada ni local. Formaba parte de la estrategia de lucha continental fraguada por Simón Bolívar. En 1817, Lemus había entrado en contacto, en Filadelfia, con los representantes de Bolívar ante el gobierno de Estados Unidos (Pedro Gual y Manuel Torres) quienes lo comisionaron para preparar en Cuba una insurrección en apoyo a la invasión que debía llevar a cabo un ejército bolivariano de 3.000 hombres al mando del general Manuel Manrique”. El movimiento lamentablemente fracasó porque Manrique (1793-1823) se enferma repentinamente y muere. Luego, la conspiración es develada (18 de agosto de 1823) y los dirigentes castigados. Pero como su nombre lo indica, ya desde los inicios de la lucha de Cuba por su liberación aparece ligada a Bolívar y a Venezuela.

Posteriormente, otro cubano que había logrado escapar con vida de la represión desencadenada a propósito del movimiento “Soles y rayos de Bolívar” intenta conseguir el apoyo de Bolívar para lograr la independencia de Cuba. Se trata de José Aniceto Iznaga (1791-1860), quien había tratado infructuosamente ver al Libertador en 1823 y quien finalmente, se entrevista con él en Caracas en febrero de 1827:“El cubano [Iznaga] le presentó sus argumentos militares: la factibilidad de atacar a la Cuba española, entregándole un estado de las defensas de la Isla, con solo unos 4.500 hombres del ejército regular según él. Por otro lado, desde el punto de vista político, le indicó al Libertador el deseo de los cubanos de imitar y secundar a la América insurreccionada, con el apoyo de la República de Colombia (Venezuela, Nueva Granada y Ecuador).

Por esta época Bolívar y Sucre proyectan la liberación de las colonias españolas de Cuba y Puerto Rico a nombre de la República de Colombia (Venezuela, Nueva Granada, Ecuador) creada por Bolívar en 1819 en el Congreso de Angostura. Planifican expediciones para alcanzar ese propósito. En 1825 Sucre le manifiesta a Bolívar: ”todos los cuerpos están pues reunidos para que Ud. resuelva de ellos lo que guste; se hallan los cuerpos en muy buen pie; yo creo que puestos en La Habana darían a Colombia y la América un día de tanta gloria como el nueve de diciembre [victoria en Ayacucho]”. (1° de Agosto de 1825).En 1827 Bolívar escribe: “Libres Cuba y Puerto Rico, Colombia no tendrá que temer a la armas españolas”. En carta a los generales José Padilla y Mariano Montilla, les dice: “Es, pues, llegado el momento de que nosotros salgamos al mar y llevemos la guerra a los españoles arrancándoles primero la isla de puerto Rico, que nos servirá de escala para ir a la Habana”.

De modo que estaba entre los planes de nuestros libertadores darle la independencia a Cuba y a Puerto Rico, colonias sometidas al imperio español. Pero había un problema: Estados Unidos se oponían a la independencia de Cuba, la cual deseaban anexar a su territorio. De modo que Bolívar debió considerar este obstáculo. Sin embargo, buscó una solución. “Si los cubanos proclamasen su independencia, presentando siquiera un simulacro de gobierno, y pidiesen entonces auxilio al Gobierno de Colombia, entonces ni el Gobierno de Inglaterra ni el de los Estados Unidos se opondrían, ni aunque se opusieran Colombia se detendría”, manifestó.

Hoy estamos en las mismas, Venezuela guiada por el ideario del Libertador luchando por mantener su independencia e irradiando la doctrina bolivariana para que otros pueblos conquisten su libertad, y Estados Unidos intentando coartar nuestro afán de ser libres y anexarnos como semicolonias y patios traseros a su hegemonía. Pero venceremos. Nos alumbran el sol y los rayos de Bolívar.

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