La Asociación de Agentes de Carga y Aduana de Venezuela (Asocav) ha puesto en marcha una serie de planes de trabajo coordinados con instituciones del Estado, con el objetivo de fortalecer, agilizar y mantener el flujo de las operaciones comerciales e logísticas en el país tras los eventos sísmicos registrados el pasado 24 de junio.
José Miguel Parra, integrante de Asocav, destacó durante una entrevista concedida a Venezolana de Televisión (VTV) la estrecha articulación existente entre el sector privado y el sector público para superar las contingencias logísticas en la infraestructura portuaria y aeroportuaria.
«Asocav está muy de la mano con todos los gremios y las cámaras, especialmente con la Cámara de Comercio de La Guaira. Hemos tenido mucho acercamiento con el nuevo superintendente del Seniat para alinear todas las operaciones del puerto, ya que muchas empresas del país hacen vida allí», afirmó Parra.
Asimismo, detalló las adaptaciones operativas implementadas para garantizar la continuidad del abastecimiento y la actividad mercantil. Ante la afectación temporal de las instalaciones en Vargas, se coordinó la transferencia estratégica de operaciones operativas desde el puerto de La Guaira hacia Puerto Cabello, así como la reorganización de la carga aérea desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía hacia el Aeropuerto Internacional de Valencia.
Parra enfatizó la relevancia de Asocav como actor clave en la cadena de comercio exterior y en el acompañamiento a la producción nacional: «Representamos a los actores del sector de importación y exportación, que es precisamente lo que necesita Venezuela en este momento para salir adelante: ser productivos y trabajar en equipo».
Perspectivas económicas favorables
A pesar de los retos logísticos superados en los últimos meses, el gremio mantiene proyecciones positivas para el cierre del ejercicio económico. Según datos ofrecidos por el vocero de Asocav, se prevé un incremento en las importaciones del país de entre un 5% y un 10% para finales del año en curso.
De cara al mediano plazo, el sector anticipa un panorama aún más favorable, estimando que para el año 2027 Venezuela experimentará un importante salto cualitativo y cuantitativo en materia de intercambio comercial e importaciones.








