La ciudad autónoma de Ceuta ha vuelto a ser escenario este jueves de una grave crisis migratoria. Miles de personas han cruzado de manera descontrolada la frontera desde Marruecos, alcanzando territorio español a pie o a nado, en una jornada que ha desbordado los recursos de seguridad y acogida de la ciudad.
En su mayoría, se trata de hombres jóvenes que, tras sortear vallas y recorrer largas distancias, han pisado suelo español visiblemente exhaustos, pero celebrando la llegada a Europa. Las imágenes han recorrido el país mientras las autoridades locales y nacionales intentaban gestionar una situación calificada como límite.
Petición unánime del Parlamento ceutí
Ante la magnitud de los hechos, el Parlamento de Ceuta ha firmado por unanimidad una solicitud dirigida al Gobierno central en la que se exige el cierre inmediato de la frontera, el refuerzo de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y el despliegue del Ejército en la zona. La declaración institucional contempla también la necesidad de activar la emergencia nacional para coordinar una respuesta integral ante la oleada migratoria.
El PP se suma a las reclamaciones y exige acción al Gobierno
La oposición, encabezada por el Partido Popular, ha respaldado la petición ceutí. Su presidente, Alberto Núñez Feijóo, ha señalado directamente al Ejecutivo: “Ceuta está viviendo una situación crítica y el Gobierno se niega a reconocer que estamos ante un grave problema de seguridad nacional”. Feijóo ha reclamado una respuesta coordinada y contundente que garantice la protección de la frontera sur de España.
Acuerdo con Marruecos para la devolución urgente
Mientras tanto, fuentes gubernamentales han confirmado que España y Marruecos han alcanzado un acuerdo para proceder a la entrega urgente de todos los migrantes que han llegado en las últimas horas a Ceuta. Esta medida busca aliviar la presión sobre los centros de acogida, que se encuentran desbordados.
Un fenómeno que se repite y reabre el debate europeo
Esta situación recuerda al episodio de 2021, cuando cerca de 8.000 personas lograron cruzar la frontera en un salto masivo similar. Cuatro años después, la nueva crisis migratoria en Ceuta vuelve a poner sobre la mesa la fragilidad de los sistemas de control fronterizo y reaviva el debate sobre la respuesta que Europa debe ofrecer ante estos fenómenos recurrentes en sus fronteras exteriores.










