El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) ha emitido una actualización de su estatus de alerta sobre el sistema ENOS (El Niño-Oscilación del Sur), confirmando el fortalecimiento acelerado de las condiciones de «El Niño» en el Pacífico ecuatorial. De acuerdo con el boletín oficial publicado en sus redes sociales, durante el mes de julio de 2026 se registraron anomalías en la temperatura superficial del mar superiores a los 2,5 °C, proyectándose una intensificación durante el trimestre agosto-octubre de 2026.
Este escenario se enmarca en un contexto de alerta climática global. El Inameh reporta que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) ya ha señalado que el sistema acoplado océano-atmósfera refleja el inicio pleno de las condiciones propias del fenómeno. En la misma línea, el Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) proyecta, para el trimestre agosto-octubre de 2026, condiciones cálidas con una probabilidad del 100%, anticipando su permanencia hasta inicios de 2027.
Los modelos climáticos analizados por el CIIFEN indican, con una probabilidad del 81%, que el fenómeno alcanzará un pico de intensidad «muy fuerte» para el período comprendido entre octubre y diciembre de 2026. Ante este panorama, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha instado a los gobiernos y a los sectores sensibles al clima a prepararse para un episodio potencialmente severo. La OMM advierte que este fenómeno suele conllevar un incremento de las temperaturas mundiales y propicia patrones meteorológicos y de precipitación más extremos, subrayando que cada evento de «El Niño» es único en su evolución e impactos.
Impactos previstos para Venezuela
Para Venezuela, la influencia de «El Niño» se asocia históricamente con una disminución de las lluvias y un aumento de las temperaturas, lo que podría incidir significativamente en sectores clave como el agrícola, el hídrico y el de la salud. La comunidad internacional, a través de la OMM, también ha señalado que regiones del norte de Sudamérica y el Caribe suelen experimentar condiciones más secas durante estos eventos.
Monitoreo y recomendaciones
El Inameh ha informado que mantiene un monitoreo constante y en tiempo real de la evolución de estas condiciones y su influencia sobre el país, reafirmando su compromiso con la seguridad de la nación a través de la prevención y la anticipación de fenómenos para proteger a la población.
De igual manera, el instituto recomienda a las autoridades nacionales, regionales y locales, así como a la ciudadanía en general, mantenerse atentos a los boletines oficiales y a los pronósticos estacionales. Se insta a adoptar medidas de mitigación y preparación pertinentes ante los posibles escenarios de déficit de precipitaciones y altas temperaturas, a fin de reducir los riesgos sobre la producción agroalimentaria, el suministro de agua y la salud pública.










