La presidenta de la República, Delcy Rodríguez, se refirió al proceso de diálogo que se adelanta en Venezuela y destacó que se trata de “algo muy serio”, que requiere experiencia y conocimiento para superar los problemas del país.
La mandataria recordó que recientemente recibió en el Palacio de Miraflores a la representante de la Asamblea del 2015, Dinora Figueras, y al doctor Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento. “Ya han llevado 3 sesiones, 3 jornadas del diálogo, y busca hacer un diálogo constructivo”, indicó.
Explicó que ese espacio persigue “reformas políticas, reformas de justicia, pero busca también un acompañamiento post terremoto”. En ese sentido, subrayó que “es fundamental que Venezuela pueda recuperar plenamente sus activos en el exterior, sus recursos financieros para ponerlos al servicio del desarrollo nacional”.
La Presidenta expresó su deseo de que “el diálogo siga siendo un espacio para la participación política” y que “quienes le han hecho daño a Venezuela, que quienes pidieron sanciones, agresiones externas, tengan algo de remordimiento y arrepentimiento”. Igualmente, pidió que “sirva el espacio tanto del diálogo como del programa de convivencia democrática y paz para que todas las voces se puedan escuchar, las voces de bien se puedan escuchar”.
Asimismo, afirmó que “la experiencia de los venezolanos y de las venezolanas estén al servicio del pueblo venezolano, porque en última instancia este país es mucho más grande que cualquier persona o que dos o que 3 personas”. Agregó que espera que “los espacios estén abiertos y que Venezuela transite un proceso profundo de transformación”.
En el marco de la convivencia pacífica, mencionó que “muchas personas beneficiarias de la ley de amnistía, de este proceso que busca la convivencia pacífica, han podido entrar por las nuevas estructuras transitorias de aeropuerto, que además ha tenido muy buenos comentarios”. También felicitó al presidente Lula da Silva y al pueblo de Brasil “porque Brasil dio una lección de que no se imponen ni los extremismos ni los fanatismos de ningún tipo”, y consideró que “es una sociedad sana que ha dado un mensaje al mundo y sobre todo a los pueblos de nuestra América Latina y del Caribe”.








