La presidenta de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, es la figura central de la portada de la edición de esta semana de la revista estadounidense Time, en un hecho que marca un nuevo hito en la proyección internacional del país. La publicación, que incluye una extensa entrevista realizada en el Palacio de Miraflores, sitúa a Venezuela en el foco geopolítico mundial.
La portada de Time se suma a la lista de líderes venezolanos que han figurado en la prestigiosa revista a lo largo de la historia contemporánea, como los expresidentes Marcos Pérez Jiménez, Rómulo Betancourt y el Comandante Hugo Chávez.
Declaraciones de la Presidenta
En su conversación con Time, la mandataria defendió el rumbo del país, que calificó como el inicio de una «nueva era política» . Rodríguez confirmó un giro histórico en las relaciones bilaterales con la administración de Donald Trump, con quien asegura haber mantenido diálogos directos que describió como «muy amables y muy respetuosos».
«El 3 de enero marcó un punto de inflexión para Venezuela», afirmó Rodríguez, refiriéndose a la captura de su predecesor, Nicolás Maduro. La mandataria explicó que su estrategia se ha centrado en «garantizar la paz y la tranquilidad en el país, así como el bienestar social y económico».
Apertura económica y acuerdos internacionales
En el ámbito económico, Rodríguez defendió la apertura del sector energético y reveló que su gobierno está negociando cerca de 30 acuerdos de inversión con empresas internacionales. La presidenta destacó que el regreso de compañías estadounidenses como ExxonMobil y ConocoPhillips, así como la reanudación de vuelos comerciales entre ambos países, son muestra del nuevo clima de cooperación.
«Venezuela representa una de las oportunidades más importantes para el futuro energético mundial», afirmó la mandataria en la entrevista.
Cooperación bilateral
Rodríguez confirmó la existencia de coordinación con Estados Unidos en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado, destacando la cooperación que resultó en la reciente operación contra el líder del Tren de Aragua . La presidenta insistió en que no está cediendo la soberanía nacional, sino actuando «de buena fe y confiando en que estas relaciones puedan desarrollarse en buena fe».










