Los precios del petróleo experimentaron este viernes un fuerte repunte superior al dólar por barril, cerrando un mes de julio con un crecimiento acumulado del 24%, el más pronunciado desde marzo. El incremento responde a la reciente escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz, que ha llevado a los operadores a reevaluar la seguridad de los flujos marítimos de crudo.
El barril de Brent, referencia para Europa, subió 1.01 dólares hasta situarse en 90.12 dólares. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) ganó 1.08 dólares, alcanzando los 84.67 dólares por barril. En el mercado mexicano, la mezcla de exportación cerró en 80.56 dólares, con un avance de 93 centavos respecto a la jornada anterior.
A pesar del fuerte desempeño mensual, los precios registraron un retroceso semanal cercano al 6%, debido a la volatilidad generada por los acontecimientos geopolíticos. No obstante, el saldo de julio refleja la mayor alza en cuatro meses.
El detonante del encarecimiento ha sido la obligación de varios buques cisterna de modificar sus rutas para sortear el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por el que transita cerca del 20% del suministro mundial de petróleo y gas natural. El tráfico en esta vía se ha reducido drásticamente desde finales de febrero, en medio del conflicto entre Irán y Estados Unidos, que ha reanudado recientemente los ataques mutuos tras una breve pausa.
A esta situación se suma el bloqueo del estrecho de Bab el-Mandeb, donde la milicia hutí en Yemen ha dificultado el transporte marítimo entre el golfo de Adén y el mar Rojo, creando un segundo punto de estrangulamiento para la circulación del crudo.
La firma de investigación Gelber & Associates señaló en un análisis que «los recientes ataques estadounidenses contra objetivos militares iraníes mantienen la prima de riesgo geopolítico firmemente en su lugar cerca de puntos estratégicos como el estrecho de Ormuz». La consultora añadió que «la oferta interna también está reforzando esta tendencia», haciendo referencia a los datos de la Administración de Información Energética (EIA) de Estados Unidos, que revelaron que las reservas comerciales de crudo del país cayeron la semana pasada a sus niveles más bajos desde 2018.
El escenario actual mantiene en alerta a los mercados energéticos, a la espera de nuevos acontecimientos que puedan afectar la estabilidad del suministro global.










