El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, abrió este martes los discursos de los jefes de Estado en el debate general del 81º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), con un duro y crítico mensaje sobre el rol actual del organismo internacional en materia de paz y seguridad mundial.
Ante líderes globales congregados en Nueva York, Lula aseguró que la ONU transita por su momento más crítico, marcado por un profundo sentimiento de indignación ante los conflictos vigentes.
»El sentimiento que mueve hoy es la indignación. La ONU está fracasando en una de sus misiones más importantes que es liberar a la humanidad del flagelo de la guerra. Su credibilidad jamás ha estado tan baja«, subrayó el mandatario brasileño durante su alocución.
Asimismo, , advirtió durante su intervención que «somos todos rehenes de la inacción de un Consejo de Seguridad que no cumple con su deber», señalando además que «la democracia se ve cada vez más amenazada por la injerencia extranjera», mientras enfatizó que «el pueblo venezolano merece definir su propio recurso».
También, el mandatario sostuvo firmemente que «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie, necesitamos socios con una agenda que fomente el desarrollo», y culminó su participación reafirmando que «Brasil sigue siendo un país soberano, nadie nos desviará de este camino».
El 81º período de sesiones de la Asamblea General reúne a jefes de Estado, de Gobierno y ministros de todo el mundo con el propósito central de explorar soluciones conjuntas frente a los desafíos globales interrelacionados.
Bajo el lema oficial “Restaurar la confianza y gestionar la transformación a fin de que las Naciones Unidas generen resultados para todos”, el encuentro busca replantear las estrategias multilaterales para promover la paz, garantizar la seguridad internacional e impulsar el desarrollo sostenible en un escenario geopolítico altamente complejo.








