Los gobiernos de Perú y México restablecieron oficialmente sus relaciones diplomáticas bilaterales, las cuales se encontraban suspendidas desde noviembre de 2025. El quiebre original se produjo luego de que la administración mexicana concediera asilo político a la ex primera ministra peruana, Betssy Chávez.
A través de un pronunciamiento conjunto, ambas naciones destacaron que la decisión se fundamenta en los profundos vínculos históricos de cooperación, hermandad y amistad que unen a los dos pueblos.
La Cancillería peruana confirmó la emisión del salvoconducto y las garantías correspondientes para que Chávez pueda dejar el país, una medida adoptada en estricto cumplimiento de la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático de 1954.
El origen de la crisis y la postura judicial
Betssy Chávez se refugió en la embajada de México en Lima denunciando una persecución política en su contra. La exfuncionaria enfrenta un proceso penal en su país por su presunta vinculación con el fallido autogolpe de Estado de diciembre de 2022, ejecutado por el exmandatario Pedro Castillo.
Por su parte, el Ejecutivo peruano dejó en claro los siguientes puntos clave sobre el estatus de la exministra:
- Sin persecución: El Estado ratificó la plena vigencia del Estado de derecho y la separación de poderes.
- Proceso legal: Se garantizó que el juicio en contra de Chávez cumple con todas las normas del debido proceso.
- Futura extradición: El otorgamiento del salvoconducto no anula el derecho de Perú de solicitar la extradición formal de Chávez si la justicia local lo determina.










